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jueves, 12 de marzo de 2015

A LA ZAGA DE LA HISTORIA


Por Leonardo Parrini 

Vivimos a la zaga de la historia. Se ha vuelto hábito recuperar episodios de nuestro acontecer nacional sólo cuando la CIA desclasifica sus documentos secretos. Como si la memoria histórica de nuestros países necesitara de un prontuario con el catastro de intervenciones que narra la logística de golpes de Estado en diversos puntos del planeta, asesinato de presidentes de regímenes que incomodan a EE.UU, financiación de operaciones secretas de inteligencia, implementación de planes de contrainsurgencia anticomunistas, espionaje de personas e instituciones, y un largo etc. Vivimos un flash back cuando la propia lógica administrativa de la CIA, decide poner en evidencia sus operaciones que confirman que el territorio sudamericano sí es el patio trasero de las maniobras sucias de la Central de Inteligencia Americana.

Constituye un sarcasmo histórico el hecho de que tengamos que esperar, por lo general, hasta dos y tres décadas para enterarnos, con ridícula candidez, cómo la historia de nuestros países se escribe,  como guiones de terror, en los siniestros pasillos del Pentágono y sus agencias de intervención internacional. Ironía, puesto que cuando una investigación seria y oportuna sobre la intervención de fuerzas ajenas en la vida política de nuestros pueblos denuncia estos hechos, no faltan las posturas vocingleras que se alzan para decir que no es cierto y que se trata de “propaganda comunista”.

En buena hora que los historiadores hurgando en el pasado logran desentrañar misterios que, en su momento, fueron denuncias a viva voz. El cronista Juan Paz y Miño constata en reciente publicación que “más allá de la documentación y las fuentes, es la misma historia de América Latina la que demuestra la existencia del trabajo de la CIA y la presencia de la diplomacia imperialista en múltiples momentos de la vida de la región”. Paz y Miño, citando el libro La CIA contra América Latina, en agudo análisis menciona hechos que confirman constantes actividades de la agencia estadounidense en nuestro continente y que “no sólo Ecuador ha sido víctima de ellas”. Como ejemplo cita entrevistas realizadas a P. Agee, agente de la CIA asignado a Ecuador en la década de los años sesenta, quien confiesa en conversación de prensa con Jaime Galarza y Francisco Herrera, cómo se realizaron “acciones encubiertas que ejecutó con el propósito de sembrar la idea del “peligro comunista” en manos de las fuerzas de izquierda. Dichas intervenciones de la CIA “sirvieron para lograr que Ecuador rompiera con Cuba (1962); y las que, finalmente, llevaron al derrocamiento del presidente Carlos Julio Arosemena (1961-1963), suplantado por una Junta Militar (1963-1966) absolutamente anticomunista y pronorteamericana”.

Esta semana la CIA nuevamente hace noticia por un documento desclasificado presentado por el Fiscal de la Nación, Galo Chiriboga ante la Asamblea Nacional en el que se afirma que Ecuador formó parte del Plan Cóndor entre 1978 y 1980, y que a raíz de ello se investiga si la muerte del ex Presidente Jaime Roldós, está relacionada con su rechazo a esa estrategia. "Hemos iniciado la indagación porque presumimos que pudo haber una ejecución extrajudicial como parte del Plan Cóndor", afirmo el fiscal.

De confirmarse, a través del nuevo expediente reabierto en la investigación actual, que la muerte del ex Presidente ecuatoriano, esposa y comitiva oficial, ocurrida el 24 de mayo de 1981 durante un vuelo en el avión presidencial en el austro, estaríamos ante un acontecimiento que cambiaría la historia del país. Historia que, sin embargo ya ocurrió, pero cuya relectura e interpretación debería remover la conciencia nacional y hacer variar la percepción de las relaciones con los EE.UU. y sus agencias federales.  

Los hechos mencionados por Chiriboga ante el parlamento ecuatoriano apuntan a que el ex Presidente Jaime Roldós, opositor al Plan Cóndor que coordinó la acción represiva de las dictaduras del Cono Sur y quien falleció en un accidente aéreo en 1981, pudo haber sido asesinado. Las Fuerzas Armadas de la época avalaron la versión de un siniestro con base en un informe técnico que fue tildado de prematuro por la familia y amigos de Roldós, quien gobernó entre 1979 y 1981. Un reciente documental del cineasta ecuatoriano Manolo Sarmiento, descorrió la cortina histórica y demostró las inconsistencias del informe oficial sobre la muerte del ex mandatario Jaime Roldós. El film demostró con solvente investigación, fehacientes testimonios de que la tesis de un magnicidio en la persona del ex mandatario ecuatoriano, no es pura ficción. Vivimos a la Zaga de la historia; entonces, prohibido olvidar que cada cierto tiempo el monstruo del norte abre sus fauces para mostrarnos vestigios de una historia que parece pesadilla, hasta que la propia realidad se encarga de despabilarnos.

viernes, 25 de enero de 2013

¿LA CIA BUSCA ASESINAR A RAFAEL CORREA?: DENUNCIANTE ASILADO EN EMBAJADA ECUATORIANA EN CHILE.


Por Leonardo Parrini

La intervención de la CIA en el Ecuador denunciada hace algunas semanas por el Presidente Rafael Correa, en relación a planes de desestabilización de la agencia norteamericana con el propósito de impedir la reelección presidencial en la nación sudamericana, trajo cola. 

 La Embajada de Ecuador en Santiago de Chile anunció hace pocas horas la solicitud de asilo en territorio ecuatoriano del ex policía chileno Fernando Ulloa. El agente de la Policía Civil del país sureño que develó un supuesto plan de la CIA para asesinar al presidente Rafael Correa, solicitó asilo político por temor de que su vida corra peligro ante amenazas recibidas en los últimos días. 

 La denuncia del Presidente Correa acerca del intento de la CIA de poner en marcha un plan desestabilizador en Ecuador financiado con dineros del narcotráfico chileno, se basó en denuncias del periodista chileno Patricio Mery, quien también estaría considerando solicitar asilo en Ecuador, para lo cual pidió una entrevista con el canciller ecuatoriano Ricardo Patiño. “Pedí una reunión con el canciller de Ecuador, Ricardo Patiño, para evaluar si yo también me asilo”, agregó Mery desde el interior de la sede diplomática ecuatoriana en Santiago, para lo cual aprovecharía la presencia de Patiño en la capital chilena en la Cumbre Celac-UE. 

Según diario El Comercio de Quito “El periodista Mery agregó que las amenazas surgen por la denuncia que hizo Ulloa a su medio, de que la CIA comanda en Chile una operación de narcotráfico, para financiar el asesinato del presidente Rafael Correa, en acuerdo con la Armada ecuatoriana”. El matutino quiteño señaló en su crónica que “Mery recordó que el expediente policial del caso lo entregó el propio Ulloa al hoy ministro de Defensa chileno, Rodrigo Hinzpeter, cuando este ejercía como titular de Interior. La carpeta con la investigación fue entregada por Hinzpeter a la Fiscalía, donde se perdió”. El Gobierno chileno, en tanto, guarda silencio frente a los hechos denunciados. 

 Denuncia británica coincide con chilenos

 En un artículo anterior de LAPALABRABIERTA, Ecuador en la mira de la CIA, nuestra investigación pudo establecer que las denuncias, tanto de Ulloa como de Mery, coinciden con una declaración publicada en medio digital por el diplomático británico, Craig Murray. 

El presidente Correa mencionó al ex embajador británico en Uzbekistán, Craig Murray, quien destacó anteriormente por sus denuncias contra el régimen de “carácter fascista” de Uzbekistan, cuya “práctica generalizada de la tortura fue puesta en marcha por la CIA y el M16, servicio secreto exterior británico, a través de la creación  de una red global de rapto, secuestro y tortura”. 

Craig afirma en su blog que los planes de la CIA para Ecuador se relacionan con el caso Julian Assange. El propósito consiste en que “con Correa reemplazado por un presidente pro-EE.UU., el asilo de Assange será retirado (…) y Assange sería enviado inmediatamente a Suecia”. Craig, afirma que en el gobierno norteamericano creyó que “el problema Correa pasaría pronto, pero el Departamento de Estado ha sido sorprendido por el regreso de Hugo Chávez. Al igual que Correa, altos diplomáticos estadounidenses se habían convencido a sí mismos que Chávez iba a perder. El furor por el regreso de Chávez ha dado lugar a una imposición que el mismo error no se debe cometer en el Ecuador.” 

Craig manifiesta que las operaciones de la CIA en Ecuador son “menos perturbadoras que en Venezuela” y escribe en su blog: “Me entero de que el presupuesto de los EE.UU., utilizando en su mayoría fondos del Pentágono, dedicado a influir en la elección ecuatoriana es $ 87 millones. Estos están destinados para la oposición y se utilizarán para financiar, sobornar o chantajear a los medios de comunicación y funcionarios. Contaremos con una serie de escándalos mediáticos y picaduras de corrupción contra el gobierno de Correa en las próximas semanas”. 

A pocos días de las elecciones presidenciales ecuatorianas del 17 de febrero, este caso preocupa y ocupa la atención nacional. La campaña electoral del Ecuador no debe verse inmiscuida por organizaciones foráneas con oscuros fines de desestabilizar e interrumpir la convivencia política de un país que ha mostrado una férrea voluntad de cambio democrático, proceso que debe seguir su curso histórico amparado en la voluntad exclusiva de los ecuatorianos.

lunes, 5 de noviembre de 2012

ECUADOR EN LA MIRA DE LA CIA


Por Leonardo Parrini

Cuando el ciudadano de a pie escucha la sigla CIA, central de inteligencia americana, lo relaciona con espionaje, con golpes de Estado y tiene razón. La CIA nos remite a dos extremas percepciones: la siniestra intromisión gringa en los asuntos internos de los demás países del globo o una fantástica leyenda negra al estilo del cuento del lobo, que se dice que viene y nunca llega y cuando llega, nadie está prevenido.

Prevenido o no, el presidente Rafael Correa hizo el sorprendente anuncio días pasados de que la CIA invertirá más de 80 millones de dólares para influir en los resultados de los comicios presidenciales de febrero y desestabilizar al país con propósitos de arrebatar el poder a Correa y su revolución ciudadana. ¿Las fuentes? Dos disimiles personajes, cuya relación directa entre sí, al menos, es desconocida y que actuando cada cual por su lado, coinciden en denunciar presuntos planes desestabilizadores de la CIA en el Ecuador. Investigamos a los investigadores y contrastamos fuentes para sopesar si la versión presidencial pasa, sin más, a convertirse en verdad y eso sí sería otro cantar.

La investigación chilena

El presidente Correa mencionó a Patricio Mery Bell, periodista chileno de conocida trayectoria en círculos políticos como asesor de candidatos de la izquierda a las elecciones de su país en varias ocasiones. Mery a la fecha tiene siete procesos judiciales abiertos “por investigar a los poderosos”, incluidos personajes de apellidos empingorotados como Matthei, Luksic, Edwards y Saieh pertenecientes a esferas políticas y económicas intocables de Chile, allegados al presidente Piñera. Entre su palmarés investigativo, Patricio Mery exhibe también denuncias contra Carabineros de Chile, policía uniformada, por espionaje llevado a cabo mediante interferencia telefónica.

La denuncia de Mery relacionada con el Ecuador tiene que ver con un “supuesto complot internacional para desestabilizar al Gobierno de Ecuador y recuperar la hegemonía de EE.UU. en la región”. La información proporcionada por Mery en su portal Panoramas News, se vincula a su detención por presunta agresión a una mujer, lo que habría sido “un montaje” policial. El presidente Correa mencionó que, "según esta fuente, la internación de cerca de 300 kilos mensuales de cocaína, es parte de una operación de alto nivel dirigida y monitoreada desde las estaciones de la CIA y la DEA y de la embajada norteamericana para obtener fondos para financiar operaciones encubiertas que no son fiscalizadas o controladas por el Congreso de EE.UU." El propósito consistiría en "desestabilizar al Gobierno del Ecuador, cuyo Presidente ordenó desalojar la base militar de Manta (cedida a EE.UU. entre 1999 y 2009)", además de iniciar "negociaciones con China para llenar ese vacío de poder".

Mery, en referencia a las prácticas de la CIA, señaló en entrevista de prensa: “Desde el punto de vista de la inteligencia, en Estados Unidos se desarrollaron dos conceptos: la información es poder y manipularla te da el poder, y la lógica del enemigo interno. ¿Entonces qué hacen los servicios de inteligencia? Los servicios de inteligencia construyen escenarios falsos que se muestran como realidad, a través de lo que se denomina ‘periodismo objetivo’, de periódicos que son leales a la institucionalidad.”  Mery cita como ejemplo al diario El Mercurio de Chile, encabezado por el empresario Agustín Edwards Eastman: “El Mercurio fue financiado por la CIA. Todo el mundo sabe que Edwards se fue a hablar con Nixon, que trajo plata, que financió el golpe de Estado”, que derrocó a Salvador  Allende el 11 de  septiembre de 1973 e instauró la dictadura de Pinochet en Chile. Algo similar se estaría fraguando para el Ecuador de la revolución ciudadana.

Las investigaciones del embajador Craig Murray

El presidente Correa mencionó al ex embajador británico en Uzbekistán, Craig Murray, quien destacó anteriormente por sus denuncias contra el régimen de “carácter fascista” de Uzbekistan, cuya “práctica generalizada de la tortura fue puesta en marcha por la CIA y el M16, servicio secreto exterior británico, a través de la creación  de una red global de rapto, secuestro y tortura”.

Craig afirma en su blog que los planes de la CIA para Ecuador se relacionan con el caso Julian Assange. El propósito consiste en que “con Correa reemplazado por un presidente pro-EE.UU., el asilo de Assange será retirado (…) y Assange sería enviado inmediatamente a Suecia”. Craig, afirma que en el gobierno norteamericano creyó que “el problema Correa pasaría pronto, pero el Departamento de Estado ha sido sorprendido por el regreso de Hugo Chávez. Al igual que Correa, altos diplomáticos estadounidenses se habían convencido a sí mismos que Chávez iba a perder. El furor por el regreso de Chávez ha dado lugar a una imposición que el mismo error no se debe cometer en el Ecuador.”

Craig manifiesta que las operaciones de la CIA en Ecuador son “menos perturbadoras que en Venezuela” y escribe en su blog: “Me entero de que el presupuesto de los EE.UU., utilizando en su mayoría fondos del Pentágono, dedicado a influir en la elección ecuatoriana es $ 87 millones. Estos están destinados para la oposición y se utilizarán para financiar, sobornar o chantajear a los medios de comunicación y funcionarios. Contaremos con una serie de escándalos mediáticos y picaduras de corrupción contra el gobierno de Correa en las próximas semanas”. Esta afirmación de Craig se basa, según su criterio, en el hecho de que “los EE.UU. deseaban y estaban seguros de que Correa perdería” la elección presidencial de febrero, “pero ahora no lo están”.

Para que no nos sorprenda el lobo el Gobierno del presidente Correa debe tomar con mesura las denuncias de Mery y Murray y darle el respectivo seguimiento. El lobo ataca cuando ve exceso de confianza o cuando ya nadie confía en su ataque. La CIA de pronto hace lo mismo.