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viernes, 22 de julio de 2016

DE INGENIOS Y MALGENIOS

Por Leonardo Parrini

Los debates abiertos en torno al Código Ingenios confrontan diversas posturas, como expresión de la transparencia con que se buscó gestionar una “construcción colectiva” del Código Orgánico de la Economía Social de los Conocimientos la Creatividad y la Innovación, por parte de la Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología que tramita el proyecto en la Asamblea Nacional. Sin embargo, el perfil mediático y la viralización de diversas opiniones sobre el tema en redes sociales, lejos de contribuir a una didáctica ciudadana que informe, eduque y contribuya a la comprensión de la propuesta del Código, muestra el lado oscuro de la politización de un tema trascendental para el país, mas allá de los linderos oficiales y coyunturales. Lo que tampoco implica que estemos frente a un estado de crisis por la polémica desatada con determinadas intenciones por los organizadores de los “debates”. Muy por el contrario, la polémica es expresión de que si el río suena, es porque piedras trae; es decir, las posturas interesadas son evidencia de marcados intereses que el Código Ingenio involucra, afecta o defiende.

No obstante, el uso y abuso de ciertos medios públicos y privados, llaman a la reflexión. El día 21 de julio, diario El Comercio publica una nota titulada: ¿Es exagerado decir que el código Ingenios mata a la propiedad intelectual? La pregunta alude a la nota publicada el 17 de julio, firmada por el abogado Óscar Vela Descalzo, RIP Propiedad Intelectual. El columnista del matutino quiteño, objeta al Código Ingenios -“aunque de genial no tenga nada”-, argumentado que el proyecto de ley “nacionaliza los derechos de propiedad intelectual en el Ecuador y los restringe en su ejercicio a la voluntad estatal que por excepción al interés público podrá encargársela a los titulares para su explotación”. Y advierte a los autores que “en el futuro su obra no será suya sino del Estado”. El tono alarmista en la opinión del abogado Vela, continúa: dado el espíritu confiscatorio y restrictivo de derechos de este proyecto, en caso de ser aprobado, se convertirá en un boomerang cuyo impacto de regreso traerá al país graves consecuencias.

La reacción de otro profesional de las leyes no se hizo esperar. El abogado Alejandro Fabara Torres, editorialista del periódico La Hora y Ágora Blog, en carta dirigida a diario El Comercio, puntualiza: En lo que refiere Óscar Vela en su artículo publicado en El Comercio del domingo 17 de julio, titulado RIP Propiedad Intelectual, caben algunas aclaraciones: utiliza mal el término “interés público”, el correcto es “dominio público”. En el art.82 del proyecto de ley los derechos de propiedad intelectual se garantizan porque son la excepción a los conocimientos que forman parte del dominio público. Olvida el art. 104 que habla sobre los titulares de los derechos. Dicho artículo es claro: la persona natural es autor, y las personas jurídicas pueden ser titulares de derechos patrimoniales. Ejerciendo cada una derechos y obligaciones sobre sus obras. Y, quizá el autor del artículo está confundido con el art. 89 que trata sobre el conocimiento generado a partir de la biodiversidad donde el Estado, por obvias razones, participa considerablemente en la titularidad y en los beneficios de la explotación económica de esos procesos. Situación también prevista en la Constitución del Ecuador.
En nota publicada en el diario La Hora, Fabara explaya sus argumentos: El art. 82 del proyecto de ley Código Ingenios dice: “Los derechos de propiedad intelectual constituyen una excepción al dominio público del conocimiento y responderán a la función y responsabilidad social de conformidad con lo establecido en la Constitución y la Ley. La propiedad podrá ser pública o privada, comunitaria, estatal, asociativa, cooperativa y mixta”. La opinión en cuestión (del abogado Vela) usa mal el término “interés público”, ya que el correcto es “dominio público”. Estos términos no son equivalentes, ni siquiera se acercan conceptualmente. Para el proyecto de ley los derechos de la propiedad intelectual son la excepción, es decir, los diferencia de los conocimientos que formen parte del dominio público, y más bien, los garantiza.

Anteriormente, Óscar Vela D., había publicado en diario El Comercio una nota titulada Sobre genios e ingenios, en la que descalifica al proyecto de ley porque, según dice, menoscaba los derechos de propiedad inmaterial…novísima concepción del ingenio, inspirada por algunos genios de la teoría marxista. El tenor político del texto de Vela, -redactado, según Fabara, sin fundamentos jurídicos-, soslaya una interpretación contextualizada del texto legal.  

No obstante las objeciones jurídicas hechas al interpelador del Código Ingenios, en los últimos días leemos dos notas editoriales del mismo autor en el matutino quiteño. El diario El Comercio anuncia, a reglón seguido, que el viernes 22 de julio hará un streaming con Oscar Vela, autor de la columna de opinión RIP Propiedad Intelectual, para tratar varias dudas al respecto.

En el contexto de una verdadera socialización periodística de los temas de importancia colectiva, los “debates” no deberían transitar por el único andarivel de los intereses privados, sin equivalente representación de los intereses ciudadanos. Un foro serio supone diversidad, contraste de fuentes, diálogo y análisis en contrapunto. Caso contrario, corre el peligro de convertirse en un monólogo unidireccional y aburrido por el reiterativo malgenio de sus autores.

martes, 10 de mayo de 2016

¿PARAÍSOS DE CORRUPCIÓN?


Por Leonardo Parini

En el imaginario colectivo, un paraíso es un espacio idílico próximo a las bondades divinas. Esta metáfora bíblica no dista mucho de la percepción que se tiene de los paraísos fiscales como territorios privilegiados que brindan a las empresas, a través de bondades económicas, “un cauce para reducir su factura fiscal, por tanto, su cuenta de gastos, y, como consecuencia de ello, mejorar su competitividad”. En la práctica del frío e impersonal mundo del dinero, un paraíso fiscal es un instrumento de competencia fiscal perjudicial, puesto que es un territorio de baja o nula tributación que, mediante normas específicas internas, garantizan la opacidad de las transacciones, con la ausencia absoluta de registros, formalidades y controles.  

Una definición técnica describe a un paraíso o refugio fiscal en los siguientes términos: territorio que aplica un régimen de impuestos favorable a los ciudadanos y empresas no residentes, que se domicilien a efectos legales en el mismo. Típicamente estas ventajas consisten en una exención total o una reducción muy significativa en el pago de los principales impuestos, así como el secreto bancario. Otro rasgo típico de un paraíso fiscal suele ser la existencia de estrictas leyes de secreto bancario y de protección de datos personales. Es habitual que los datos de accionistas y directores de empresas no figuren en registros públicos, sino que se encuentren bajo la custodia de su representante legal, el llamado agente residente.

La lista ecuatoriana

Los Panama Papers filtrados y difundidos por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), identifican algunos nombres de empresarios, ex ministros, estudios jurídicos, grupos y corporaciones económicos y dueños de periódicos  relacionados con paraísos fiscales. En la paradisiaca lista ecuatoriana constan -según el diario público El Telégrafo-, 1.852 empresas offshore vinculadas a Ecuador, 928 directivos, 325 intermediarios y 617 direcciones registradas. Las compañías enlistadas fueron inscritas por el estudio jurídico Mossack Fonseca en Panamá, Uruguay, Nevada (EE.UU.), Niue (estatus de libre asociación con Nueva Zelanda), Reino Unido, Islas Vírgenes Británicas, Nueva Zelanda, Hong Kong, Belice, Bahamas, Costa Rica, Anguila (territorio Británico), Samoa y Seychelles. Un mapa representativo de paraísos fiscales con tarifas impositivas inferiores al 60% de la vigente en nuestro país.

De una revisión acuciosa a las bases de datos expuestas, saltan a luz pública nombres de empresarios como, Agustín Febres Cordero,  Francisco Vivanco Riofrío del directorio nacional de diario La Hora. Empresas relacionadas en el Grupo TV Cable, diario El Universo, Hotel Colón políticos como Alfredo Adoum Ziade y el actual gerente de Petroecuador, Pedro Merizalde. También el diario público ecuatoriano confirma los nombres de Heinz y Werner Moeller Freile, y otros publicados en ese matutino como Estudio Jurídico Ortega Moreira & Ortega Trujillo Abogados. En el Ecuador la investigación identificó 589 empresas offshore que tienen vinculación con el estudio jurídico panameño Mossack Fonseca y fueron creadas para clientes ecuatorianos. La revelación hecha por el titular del SRI, Leonardo Orlando, en Radio Pública, ha relacionado a 1.300 sociedades y personas naturales. Junto a ellas existen 40 grupos económicos donde constan más de 300 firmas compradas por 67 estudios jurídicos y asesores tributarios nacionales.

Fin a los paraísos fiscales

En el contexto de las revelaciones de los Panama Papers un grupo de 355 prestigiosos economistas del mundo han suscrito una carta enviada a la Cumbre contra la Corrupción 2016, que se inaugura este jueves en Londres con participación de 40mpaiese y representantes el Banco Mundial y del FMI. La misiva señala en su parte sustancial: “A los líderes del mundo: Les urgimos a utilizar la ‘Cumbre contra la Corrupción’, que se realizará en Londres en este mes, para hacer cambios significativos y terminar con la era de los paraísos fiscales. La existencia de paraísos fiscales no contribuye al bienestar o a la riqueza global; aquellos no sirven a ningún propósito económico útil. Si bien estas jurisdicciones benefician indudablemente a unas cuantas personas ricas y empresas multinacionales, ese beneficio sucede a expensas de los demás y, por tanto, contribuye a incrementar la desigualdad.

La exhortación continua señalando que el secretismo proporcionado por los paraísos fiscales incrementa la corrupción y socava la capacidad de los países para recolectar una proporción justa de impuestos. Si bien todos los países son golpeados por la evasión tributaria, los países pobres son desproporcionadamente los mayores afectados pues, por lo menos, pierden $ 170 billones en impuestos cada año.

Los profesionales firmantes de la carta reconocen que los territorios que permiten el ocultamiento de activos a través de empresas de papel, o que fomentan el resguardo de las utilidades de empresas que no operan allí, están distorsionando el funcionamiento global de la economía. Al ocultar las actividades ilícitas y permitir que las personas ricas y las empresas multinacionales operen con diferentes reglas, esos territorios amenazan también la vigencia del imperio de la ley, un ingrediente vital para el éxito económico. A su vez, los gobiernos deben poner sus propias casas en orden, asegurando que todos los territorios, de los cuales son responsables, pongan a disposición del público la información sobre los reales propietarios o beneficiarios de empresas y fideicomisos. No existe justificación para permitir la continuación de los paraísos fiscales” Más allá de la metafórica relación establecida entre el paraíso y territorios de malhadadas prácticas económicas, la cumbre de Londres debe lograr acuerdos tangibles en torno al fortalecimiento de la lucha anticorrupción como una imperiosa respuesta a un asunto que involucra a todo el planeta.

miércoles, 20 de abril de 2016

LA RECONSTRUCCIÓN MORAL DEL ECUADOR


Por Leonardo Parrini

Una célebre frase del viejo Marx dice que el hombre es la naturaleza que toma conciencia de sí misma. Una sabia aseveración complementa la idea de la relación existente entre el hombre y la naturaleza, constatando que las dos principales contradicciones del hombre son consigo mismo y  con su entorno natural. Una lucha dialéctica que descubre al ser humano bajo el yugo de la explotación laboral y al medio ambiente bajo la depredación natural.

Pero la naturaleza, cíclicamente, se toma revancha. Y una de las más violentas contradicciones entre la especie humana y su hábitat, son los terremotos. Sucesos impredecibles e incontrolables capaces de provocar incalculables pérdidas humanas y daños materiales, sumiendo a los territorios devastados en escenarios de horror y muerte. El terremoto que asola las costas ecuatorianas, y gran parte del resto del territorio, sorprende por su violencia y capacidad de remover los cimientos del Ecuador como nación. Una devastación material y al mismo tiempo moral, que debe estremecer nuestro ser nacional en el aprendizaje de una dura lección que nos deja el cataclismo.  

Entre escombros que perturban el paisaje del otrora amable litoral ecuatoriano, habrá que hurgar los vestigios de una nación que tiene la invalorable oportunidad de reconstruirse física y moralmente. Habrá que identificar los viejos adobes de la conducta ruin de quienes sacan cuentas para obtener réditos de la tragedia. Será preciso constatar que el sismo sepultó para siempre protervos intereses políticos y que entre las ruinas, cuentan también los minúsculos afanes personales. Amerita decir que la naturaleza nos hace tomar conciencia de nuestra pequeñeces humanas, expresadas en el odio irracional de quienes no postergan sus inicuos afanes de hacer oposición gubernamental en esto momentos de tragedia nacional.

Ojala entre los escombros sucumba la mezquindad política de los amargados de siempre. Agoreros del desastre que hoy se solazan en la desgracia nacional. Voceros del odio y la mentira, como aquel minúsculo ex presentador de televisión manabita, que no desperdicia oportunidad para expresar su perturbadora actitud sediciosa, azuzando a las Fuerzas Armadas a enfrentar a su pueblo bajo el supuesto de que estarían arranchándoles las donaciones populares para figurar como institución que hace solidaridad con recursos ajenos, según tuitea en su cuenta el despreciable sujeto. Habrá que sepultar entre escombros la frase irreflexiva y maligna de los falsos profetas de la crisis. Sera preciso enterrar el cálculo electoral mezquino y la vanidad fatua de quienes buscan promover su imagen individual a costa del infortunio colectivo.  

El dolor es una potente terapia existencial. Enseña las debilidades y grandezas humanas. El dolor es fuego purificador e insoslayable que decanta las pasiones del alma. El dolor redime cuando se tiene las condiciones espirituales para renacer y reinaugurar la vida. Y en esa catarsis social, acaso Ecuador resurja como ave Fénix. La naturaleza con espantosa didáctica enseñó esta vez -como el verso de Silvio Rodríguez- que, así como lo hermoso cuesta la vida, lo más terrible se aprende enseguida. Y la enseñanza dicta que los designios de la naturaleza hermosa y violenta de nuestro país, nos permite tomar conciencia de nuestra grandeza como pueblo. Un país que se levanta unido y solidario. Que responde con decisión y disciplina a los desafíos colectivos e individuales. Una reto que nos retribuye el sentido de pueblo bajo la voluntad plural de reconstruirnos moralmente como nación. En esta hora de mandato popular, amerita supeditar las voluntades regionales al llamado de la patria. Izar la bandera de una férrea e incluyente unidad nacional. Desplegar renovadas energías en la tarea de reconstrucción. Un desafío asumido con organización y sensibilidad, de cara a las urgentes demandas de quienes lo perdieron todo: la vida, la familia y el hogar. Esta vez el Ecuador, telúrico y bello, nos brinda una nueva oportunidad. Somos esa parte de la naturaleza que toma conciencia de sí misma. Superaremos este momento aciago con la misma fuerza con que en su didáctica terrible, ella libera un inconmensurable poder transformador. He ahí la sabiduría moral de una tragedia inesperada.  

domingo, 17 de abril de 2016

EL SISMO DE LA DESINFORMACIÓN

Por Leonardo Parrini

El terremoto del sabado 16 de abril en Ecuador deja enseñanzas que, por terribles, se aprenden enseguida. Una hora vespertina aciaga vivió el país ayer ante un terremoto de intensidad grado 7.8 con epicentro en la costa central ecuatoriana, que devastó seis provincias con un saldo que bordea centenares de muertos y el millar de heridos. El terremoto en sus entretelones, provocó un colapso en la información del país. Había transcurrido más de una hora del temblor y los ecuatorianos permanecían absolutamente desinformados de la tragedia, sea porque un sistema de restricción oficial debía dar la versión inicial de los hechos, sea porque los medios de comunicación no son capaces de abastecer las necesidades informativas con sus equipos de turno durante un fin de semana. La falta de información, pública y privada, provocó una avalancha de versiones improvisadas en redes sociales con el consecuente pánico popular, por falta de conocimiento sobre el terremoto y su impacto en el territorio ecuatoriano.

¿Qué sentido tiene demorar la información si las redes sociales se convierten, en forma espontánea, en medios de difusión de lo que está ocurriendo en el país? El terremoto deja al descubierto los cimientos de un sistema de información nacional restringido que decide informar la versión oficial, debido a la conocida y tradicional pérdida de confianza en los medios informativos que especulan, alarman y finalmente contribuyen al pánico colectivo en circunstancias de desastres nacionales. Los medios fueron sacudidos por su incapacidad de informar ampliamente o al menos contribuir a mantener conectado al país ante el colapso de los sistemas telefónicos y otros canales de circulación de noticias. No obstante, al fragor de la confusión popular provocada por los efectos dramáticos del terremoto, periodistas locales o independientes hacían esfuerzos denodados para mantener una línea de comunicación con el resto del país. Un ejemplo destacable es el portal periodístico Amazonia Viva y la gestión del periodista Marco Cabezas que desde la ciudad amazónica del Puyo, provincia de Pastaza, localizada a varios cientos de kilómetros del epicentro, mantenía una línea de información con imágenes y detalles de la magnitud de la tragedia al instante de ocurrir el sismo. En otro ángulo del tema, la información acerca del terremoto ecuatoriano circuló con mayor efectividad a nivel internacional, al punto que las agencias informativas extranjeras entregaban datos de lo que estaba sucediendo en Ecuador, mientras que familiares en el exterior se comunicaron a pocos minutos del sismo con sus pariente en el país.

El sismo llama a reflexionar seriamente si es garantía de calidad y oportunidad informativa restringir la información a la versión oficial. Y consecuentemente, amerita pensar si los medios están en capacidad de jugar un rol informativo adecuado y responsable en casos de desastre nacional. A la ciudadanía no le interesa medir quién es más creíble ante la tragedia, si el gobierno o la oposición mediática. Los ciudadanos, víctimas, damnificados y familiares, tienen el derecho irrenunciable a una información oportuna, clara y responsable durante un desastre natural por elemental sentido humanitario. Debemos estar muy claros si frente una catástrofe nacional es preferible el silencio agobiante, antes que una orientadora información distribuida con la mayor agilidad posible. El sismo derrumbó la credibilidad de nuestros sistemas informativos, porque confirma la falta de confianza mutua que prima entre el régimen oficial de información y las empresas mediáticas. Es hora urgente de reconstruir la fe informativa del país. La duda es una réplica que derrumba la seguridad del Ecuador en sí mismo.

Es hora de posponer la baja política de hacer zancadillas al oponente para sacar réditos electorales y hacerlo caer en el descredito popular. Que no se diga en los siguientes días que la ayuda a los damnificados no llega oportunamente, que no hay libre circulación de la información o que cada cual lleva el agua a su molino electoral ante el desastre. Que no se diga que la empresa de construcción nacional está en entredicho por el colapso de edificaciones modernas que no tienen un solo ladrillo antisísmico. Que no se piense que los sistemas de construcción criollos son un fraude nacional. Cuidado con sacar mezquinas cuentas de campaña tratando de provocar desazón nacional para acorralar aún más a un régimen de por sí disminuido ante el país.

Ante esta nueva tragedia  que atormenta al Ecuador es hora de la serenidad y unidad nacional. Es la hora de la solidaridad incondicional con los cientos de compatriotas que perdieron la vida y sus familiares y con los miles de damnificados que deja el terremoto. La activación del sistema nacional de emergencia implica un mecanismo ágil y completo de información que oriente a la ciudadanía. Es hora de revisar los sistemas  de telefonía celular que colapsaron más rápido de lo imaginado y exigir un óptimo servicio en casos de emergencia. Lo más terrible se aprende en seguida. Somos un pueblo que sabe sobrevivir a sus desgracias nacionales. Es hora de demostrarnos que somos ese país que permanece unido, solidario y bien informado, como cimientos inamovibles ante los desastres naturales.

domingo, 3 de abril de 2016

LUIS EDUARDO AUTE: UNA TRILOGÍA VITAL


Fotografia de Leonardo Parrini
Por Leonardo Parrini

Vino desgarbado, mayor poeta tal vez, sintiéndose más libre en aquella condición que no nos reclama nada de la vida. Luis Eduardo Aute, invitado por el festival de poesía Paralelo Cero,  realizado en marzo, publicó una antología de poemas y canciones, cantó guitarra en mano y confirmó su arraigo a esta tierra que de alguna manera es también la suya. Con aire de ausencia y andar bamboleante se acerca, saludamos y nos instalamos a conversar como dos amigos que se encuentran, luego de algunos años de haberle entrevistado con motivo de una muestra de su pintura en la Fundación Guayasamín. La trayectoria de su vida me enfrenta a la trilogía vital del cantautor, poeta y pintor que perviven en su sensibilidad de artista multifacético y completo.     

En esta trilogía vital, ¿te sientes más tú mismo como pintor, cantautor o poeta?
Desarrollar la imaginación a través de un medio requiere de una cierta incomodidad. En donde menos incómodo me siento es cuando me encierro en el taller pintando, fabricando imágenes, manchándome con los colores e intentando construir formas en un espacio en blanco. Me siento muy descargado, me descarga mucho, eso de no tener que responder a ninguna regla de juego. Pintar es hacer lo que te dé la gana. Trabajar con palabras, que son muy capciosas, requiere de mucha entrega y mucho rigor y la música también. Pintar es un acto de plena libertad y ahí me siento más yo mismo porque es una expresión directa. No hay ningún intermediario. En la música hace falta un instrumento, respetar unas reglas de juego armónicas, de ritmo, que no son para respetarlas, pero hay que respetar.

¿Qué tienen en común estos tres oficios?
El denominador común de estos lenguajes es evitar la visita al psicoanalista, resulta mucho más positivo, mucho más barato que pagar un psicoanalista, comprarte unas pinturas y ponerte a inventar imágenes o hacer música. En mi caso, creo que estaría en un manicomio si no tuviera la posibilidad de fabricar imágenes, sonidos y cualquier cosa que pueda comunicar emoción o transgresión. Yo creo que el llamado artista es un inadaptado, en términos generales se comunica mal con los demás y la mejor forma que ha encontrado para comunicarse es escribiendo, haciendo música o pintando, a través de su capacidad de expresarse.  

Este tiempo de crisis, es un tiempo propicio para la poesía…
Yo creo que nunca fue tiempo para la poesía, eso es un bluf. Es un concepto, pero puede haber un poema que no sea nada poético. La poesía está en toda las relaciones humanas, es intentar tener una mirada un poco más allá de lo obvio y crear otra visión de la realidad, arrojar una luz en aquello que no se ve demasiado claro. Es pura necesidad de supervivencia, incluso para aquellas personas que consideran que la poesía nunca tuvo función, ni razón de ser. Estoy seguro de que no entenderían su vida si no tuvieran en algún momento una necesidad de trascender la realidad que están viviendo a través del sexo, del alcohol o de las drogas. La necesidad de trascender del plano de la realidad es una dinámica poética.

Se cree que la poesía no da réditos contantes y sonantes, ¿cuál sería su sentido profundo,  aquella trascendencia…?
Si, esa trascendencia. La poesía es el salto al vacío, es imaginar lo que se te venga en gana e intentar encontrar luz donde hay nada más que oscuridad, para luego volver a encontrar más oscuridad. Es una capacidad de introducir magia. Poesía y magia es lo mismo. A todos nos hace falta un poco de magia. Hay muchas situaciones en la vida en las que uno se entrega para que lo engañen un poco, que perviva otra realidad de la que se vive todos los días. La poesía escrita nunca se vendió, siempre fue perseguida, los trovadores eran perseguidos. Nunca fue mayoritaria la poesía.  

Neruda dice que la poesía tiene una capacidad demoledora y Gabriel Celaya confirma que es un arma, ¿lo crees así?
La poesía tiene la capacidad inmediata de reinventar el mundo como uno cree que debe ser, y puede ser dinamita pura para derrumbar cualquier tipo de imposición del poder. Es la libertad absoluta y absolutamente imprescindible para la supervivencia. En el amor, o hay esa música que es poesía en la pareja que está haciendo el amor o es puro aérobico de genitales. Quien más y quien menos, necesita en algún momento de su vida salir un poco de la realidad y vivir con otra sensibilidad. La abducción poética es la magia que te lleva a cualquier lugar.

Se te otorgó en Ecuador el Premio Poeta de Dos Hemisferios y publicaste, además, el libro De un tiempo a esta parte…
Bueno es mejor que haya premio a que no, son homenajes. Estoy en esta etapa que corresponde a los premios y a los homenajes. Yo lo agradezco mucho y prefiero que me los hagan en vida y no en la tumba. Produce cierto alivio que lo que se hizo aquí no fue en vano. El libro es una antología seleccionada por Xavier Oquendo, a su manera, de poemas, canciones o poemigas. Es una edición muy cuidada, está muy bien, muy bonita.

Alguna vez dijiste: Creo que a lo largo de la vida vamos matando, poco a poco, el niño que fuimos…somos verdugos de nosotros mismos ¿Sigues siendo ese niño, cómo te gustaría que te recordemos?
Ese es un problema suyo, no mío, (ríe). Me da igual cómo me recuerden, no voy a estar aquí... Sí me importa que mis hijos tengan un buen recuerdo de su padre, eso cada vez me importa más. Quisiera que no estuvieran demasiado desengañados del padre, pero creo que todos estamos obligados a matar al niño que fuimos. Recuperamos un poco ese niño cuando tenemos hijos. El hecho de intentar crecer con él es un poco recuperar a ese niño que todos lo tuvimos muy arrinconado, y de eso hay una cierta mala conciencia. Entonces, cuando se tiene un hijo uno intenta compensar ese mal trato al niño arrinconado con el niño que es fruto de su vida, e intenta en el juego, revivir la infancia.

El poeta elige una ventana que da a la calle para concederme una toma fotográfica. Observo a este creador en su trilogía vital, a través del lente de la cámara, y veo revivir el eterno niño que habita en Luis Eduardo Aute.

sábado, 12 de marzo de 2016

PARALELO CERO: TIEMPO DE POESÍA

Por Leonardo Parrini

¿Corren buenos tiempos para la poesía? La respuesta, al parecer, subyace en la afirmación de la poeta española Natalia Carbajosa: la poesía exige concentración y serenidad de espíritu que la vida actual no proporciona. En contrapunto, Leonard Cohen, poeta y músico canadiense, sugiere que la poesía es la evidencia de la vida, no obstante es capaz de absorber el sufrimiento permanente y el común denominador de la esperanza humana.

¿Será la crisis, entonces, terreno baldío para la poesía, o su campo fecundo donde fermenta el limo del verso?

Lo cierto es que en Ecuador hay quien se atreve a organizar, convocar y sacar adelante el Encuentro Internacional de Poetas Poesía en Paralelo Cero, que ha pasado a constituirse en uno de los eventos literarios más importantes de la región. Sin embargo, como sentencia Xavier Oquendo, el anfitrión organizador, es muy difícil para los tecnócratas de cualquier país entender cuál es la importancia de un encuentro de poesía en una ciudad, en un país, en una región.

Nos hacemos eco del texto de Pablo Salgado A más crisis más poesía, quien cita a Brecht que dice: siempre serán malos tiempos para la lírica. Malos tiempos, porque en plena latitud cero, hay cero incentivos para la cultura y, por tanto, para la literatura. La poesía no vende, suele ser la consigna. No produce réditos tangibles, contantes y sonantes, porque como dijo un viejo poeta amigo, parodiando a su abuelo: buenos son los ideales, pero mejor son los cereales.

Así, contra viento y marea, la empresa editorial El Ángel Editor organiza este año la octava versión de Poesía en Paralelo Cero que tendrá lugar en 10 ciudades del país entre el 14 y el 19 de marzo de 2016. El evento cuenta con auspicio de entidades estatales, Ministerio de Cultura y Casa de la Cultura,  Embajadas de España y Argentina, Dirección de Cultura del Municipio de Quito, Pontificia Universidad Católica del Ecuador, Universidad Internacional del Ecuador, fundación FIDAL, Galería Sarapa, Centro Cultural Carlos Fuentes, Centro Español en Quito, Bar-Restaurante Casa Tomada; entre otros.

Este año se entregará el Premio Poeta Dos Hemisferios al cantautor Luis Eduardo Aute, también el encuentro estará dedicado al poeta quiteño Fernando Cazón y en memoria del escritor guayaquileño Miguel Donoso Pareja, recientemente fallecido Durante el festival se presentarán diversos libros publicados por El Ángel Editor, entre ellos, Pánfilo de Miguelangel Rengifo, Las yeguas y las rosas del argentino Hugo Francisco Rivella y la antología de los poetas invitados Poesía en Paralelo Cero 2016.

También se presentarán las antologías Bajo un cielo despejado del poeta argentino Hugo Mujica, Poemas del navegante de Miguel Donoso Pareja, De un tiempo a esta parte de Luis Eduardo Aute y La tempestad del laberinto de Fernando Cazón. Además, se realizará el lanzamiento de los libros Las raíces aéreas del español Javier Bozalongo, Los hijos de Bob Dylan del poeta norteamericano Gordon McNeer, Chiloé, ovejas en la memoria de la poeta chilena Rosabetty Muñoz, Desierto rumor de la colombiana Andrea Cote, Rituales de la ecuatoriana Ana Cecilia Blum y la cubana Lissette Espinosa. La editorial española Valparaíso, lanzará el libro Modelo 1972: 12 poetas ecuatorianos y la antología Aviones de papel bajo la lluvia del poeta boliviano Gabriel Chávez Casazola.

Si es o no propicio este tiempo para la poesía, Xavier Oquendo, reflexiona: La sociedad está hecha para que se aplauda lo políticamente correcto. Y la poesía nunca está en ese lado. La poesía es la teoría de lo incorrecto y todo lo que a ella le rodea, igual. Por ello, hacer un encuentro y traer a poetas de todo el mundo latino para que se reconozcan en Ecuador y con su poesía, es extraño.

Sin duda, un cónclave de poesía representa un renacimiento del espíritu, más aún para un país que necesita voces de aliento, un eco esperanzador en el canto de poetas de diversos horizontes, signados por el destello de un estado de ánimo: un caminar frente a otras realidades.

viernes, 26 de febrero de 2016

RETRATO DEL TECNOCRATA NEOLIBERAL


Por Abdón Ubidia

Ahora que los neoliberales, cual vampiros, salen de su noche luego años de silencio forzado, con los colmillos más afilados que nunca y la sed de sangre premurosa, vale la pena recordar lo que escribimos una vez para retratarlos bien. Resucitaron a propósito de la actual crisis económica provocada por la caída de los precios del petróleo. Naomi Klein en su Doctrina del shock (de obligada lectura) enseña que los mejores negocios se hacen con los desastres. Cuando hay angustia: ¡invierte capitalista!, ironiza. De allí nace la idea de privatizar gasolineras y fundar las APPs, retorcido nombre de esas casas para subastar, a precio de regalo como siempre  ocurrió en “la larga noche neoliberal”, los bienes públicos de America Latina.

Empresarios cegados por la ambición y de la mano de ministras y ministros (Cely y cía.), que creyeron que ya habían dado un “golpe de estado” empresarial, forzaron la reaparición de los viejos tecnócratas: Dahik y Pozo, por ejemplo.

Los años no han cambiado al tecnócrata neoliberal. ¿Cómo es él?

Automático, locuaz, imperturbable, asoma en las pantallas de la televisión, seguro, firme en su verdad implacable. No duda. Afirma. Es el que sabe. El tecnócrata neoliberal es su sola imagen. Producto del incesto (porque su parentesco es íntimo) de la cultura de masas y el llamado capitalismo tardío, cumple el papel de defensor y vocero oficial de los más poderosos. No importa cuál sea el absurdo que ellos esgriman ni el atraco que planifiquen (la última crisis bancaria, por caso), el tecnócrata los explicará con razones técnicas y cifras escogidas de antemano.

Yuppie o deportivo, adusto o risueño, caballero de algodón o dama de hierro, el tecnócrata sabe que su porvenir depende de que logre "vender" su imagen de obsecuente servidor y conocedor de procesos que él llama irreversibles pero que, en los hechos, benefician a los ricos y perjudican a los pobres, la tan decantada "globalización", por ejemplo. Es el que sabe.

Su imagen depende de su palabra. Habla, luego existe. Nunca debe callarse. Nunca debe dejar de hablar. Si se calla muere, como Scherezade, la heroína de las Mil y una noches. De allí su programada convicción y su vehemencia. De allí el uso y abuso de términos de sentido oscuro y tecnicismos novedosos. Es el que sabe.

Porque, aparte de su seguridad y su vehemencia; aparte de su misión de explicador oficial de las verdades oficiales de banqueros y corruptos, actúa también  como proveedor ideológico de nuevos productos "macroeconómicos". Neoliberal, modernizador, privatizador y, ahora, dolarizador a ultranza, creerá ciegamente en el mercado porque él mismo es, a un tiempo, mercader y mercancía.

¿En qué consiste esa mercancía? Pues en la ilusión. El tecnócrata es un vendedor de ilusiones. Su capital es el futuro. La ilusión del futuro. Cualquier pretexto es válido, cualquier tema le será rentable: la bonanza eterna, la eficiencia, el acuerdo con el FMI, cualquier cosa. Lo importante es salvar el presente inmediato, cueste lo que cueste. Esa es su paradoja. Vende el futuro cuando su única verdad es el presente puntual. Mercancía, al fin, sabe que lo que hoy vale mucho, mañana puede no valer nada. Cualquier pequeño error le significará luego el exilio, un juicio penal o, al menos, un prudente alejamiento de la escena pública. Tiene que actuar de modo rápido. Es el demiurgo de las urgencias. "Mientras más pronto, mejor", es su divisa. De allí que advierta siempre acerca de los terribles peligros que nos acechan si se demoran las medidas drásticas que siempre recomienda. De allí también el empleo de su arsenal de metáforas manidas: el estado obeso, el enfermo terminal, la solución quirúrgica.

Es el que sabe. Pero ¿Qué sabe el tecnócrata? Sabe lo que le enseñaron. Eso y nada más. Si viene de la clase alta o, más aún, si viene de la clase media -la única clase social que se odia a sí misma-, (posgraduado muchas veces gracias a una beca pública, en centros universitarios ad hoc), nunca cuestionará ese saber porque en tal sometimiento radica su entero porvenir. No le pidamos al tecnócrata que piense en otra cosa que la que le enseñaron. Esa será su matriz de pensamiento. Su único cristal para mirar el mundo. Los demás no importan. La inseguridad social y el desempleo tampoco. La violencia consiguiente, no cuenta. No ha sido programado para eso. El está hecho para vender verdades preestablecidas. Si los perdedores serán muchos, qué mejor, pues los ganadores serán muy pocos. Y él entre ellos. Así no le importará a quién sirva ni qué defienda. Imagen viva de la corrupción modernizada, venderá su alma y su patria sin escrúpulo alguno. Es el que sabe.