GRANDES TEMAS - GRANDES HISTORIAS

E c u a d o r - S u d a m é r i c a

miércoles, 27 de junio de 2012

¿QUÉ HACEN SUS HIJOS EN INTERNET?


Por Leonardo Parrini

Una encuesta realizada recientemente en los EEUU señaló que el 70% de los jóvenes ocultan sus actividades en Internet ante los ojos de sus progenitores. La investigadora TRU, contratada por una empresa que desarrolla un software para que los padres monitoreen qué hacen sus hijos en la red, encuestó a 1,013 padres y a 1,004 adolescentes estadounidenses entre los 13 y los 17 años.

Los menores encuestados durante el mes de mayo - vía internet -  reconocieron que los contenidos que ven en la red y ocultan a sus padres, tienen relación con contenidos violentos (43%) y pornográficos (32%). El 15% de los adolescentes dice haber hackeado cuentas en las redes sociales, 9% lo ha hecho con cuentas de correo electrónico, 12% se reunió personalmente con alguien que conoció a través de internet y el 16% de los adolescentes dijo haber utilizado su teléfono celular para hacer trampa en los exámenes de la escuela.

El sondeo revela  - además - que los padres desconocen estas actividades de sus hijos en la red y la voz de alarma habla de la urgencia de controles en ese sentido. Lo sorprendente es que casi la mitad de los padres instalan algún tipo de controladores para internet, según resultados de la encuesta. El 44% de ellos saben las contraseñas de sus hijos, y uno de cada diez utiliza algún tipo de dispositivo de localización. Esto es posible gracias a un nuevo software denominado Safe Eyes que “permite a los padres ver las actividades y comportamientos de sus hijos en línea y bloquear ciertas páginas web”. Esta tecnología hace posible, adicionalmente, que los padres tengan acceso a las publicaciones de las redes sociales de sus hijos y a sus conversaciones en mensajes instantáneos.

Queda al descubierto así que la privacidad de los jóvenes en la red se viene al suelo por el control parental que sus padres ejercen, situación que no es bien vista por especialistas como Justin Patchin, profesor de justicia criminal y director del Centro de Investigación sobre el Ciberacoso Escolar, quien señala: “No creemos que sea una buena idea que los padres espíen a sus hijos de forma tan clandestina, ya que eventualmente encontrarán algo por lo que tendrán que confrontarlos, y que destruirá las otras líneas de comunicación”.

Los jóvenes tienen la película clara respecto al control de sus padres ciber espías: “No tendría tanta libertad frente a un computador si sé que me están espiando", dice Andrés de 13 años.  Su respuesta no se hace esperar y coincide con la de los muchachos encuestados, cuando se le pregunta qué hace para evitar el espionaje familiar: Limpiar el historial de navegación (53%). Cerrar o minimizar el navegador cuando los padres están cerca (46%). Ocultar o borrar los mensajes instantáneos o videos (34%). Mentir u omitir información sobre las actividades en internet (23%). Utilizar una computadora que los padres no revisen (23%). Utilizar un dispositivo móvil con acceso a internet inalámbrico (21%). Utilizar la configuración de seguridad para hacer que ciertos contenidos sean visibles sólo por sus amigos (20%). Usar el navegador en modalidad privado (20%). Crear cuentas de correo electrónico privadas que los padres desconozcan (15%). Crear perfiles falsos o duplicados dentro de las redes sociales (9%).

Algo huele mal en la desvencijada confianza entre padres e hijos. El espionaje parental equivale a tapar el sol con un dedo, y se muestra ineficaz en relación al diálogo, la influencia y el ejemplo, únicos caminos que garantizan una armónica y saludable relación familiar.

domingo, 24 de junio de 2012

MUCHO RUIDO, POCAS NUECES


Por Leonardo Parrini

La destitución del presidente Fernando Lugo, sustentada en un acuerdo del Congreso paraguayo por una mayoría de 39 votos contra 4, cuyo argumento fue “el mal desempeño de sus funciones”, desencadenó la inmediata reacción de los países latinoamericanos que, con un denominador común de rechazo al nuevo régimen, manifestaron su intención de aislar y desconocer al entrante gobierno de Federico Franco.

A simple vista las decisiones de Argentina, Ecuador y Venezuela de retirar sus embajadores de Asunción y la de Chile, de llamar a consulta a su representante diplomático ante Paraguay, hablan de una vocación constitucional y madurez democrática en un continente que ha permanecido buena parte de su historia republicana regido por dictaduras, militares o civiles, que por gobiernos legitimados en la voluntad popular. Bajo esa epidermis constitucionalista asistimos a la consolidación de una diplomacia montonera, de bloque y de acuerdos colectivos, gracias a la nueva correlación de fuerzas políticas que impera en América Latina.

Una diplomacia que presiona, pero no sanciona; que insinúa, pero no concreta. Los acuerdos de rechazo en los organismos subregionales como Mercosur y las Cumbres presidenciales, hasta este instante, no se muestran suficientes para motivar y conseguir la reposición del mandatario paraguayo depuesto. Anteriormente observamos el mismo fenómeno ante el golpe de Estado que depuso al presidente Manuel Zelaya de Honduras, quien tuvo que dejar el cargo, sin vuelta atrás, pese a la presión latinoamericana contra los usurpadores del poder en ese país.

¿Qué hace que seamos un continente de fácil palabra y difícil acción?

Somos un continente declaratorio que gusta de los gestos espectaculares, de histrionismos políticos y golpes de efecto propagandístico, muy común en los regímenes que miden fuerzas y sobreviven a través del impacto que las estridencias del verbo provocan en las masas electorales.  

Los países sudamericanos, conducidos por políticos de liderazgos temperamentales, nos unimos en las formalidades y  protocolos que nos proyectan con buena imagen ante las cámaras. Pero cuando se trata de imponer el respeto a nuestros derechos, nos quedamos en el discurso de una realidad continental donde todavía mantienen vigencia la demagogia política, la desigualdad económica y la exclusión social.  

La razón que explica este panorama de diplomacias declarativas es que, dicho en verdad, aun no consolidamos un proceso de unidad continental que vaya más allá de las coyunturas y nos permita actuar coludidos, por un mismo destino, frente a las presiones externas de potencias transnacionales. Todavía nos importa mucho el qué dirán los EEUU o los organismos multilaterales que nos otorgan créditos a cambio de actuar bajo sus designios.

Vivimos una democracia que luce bien en los desfiles cívicos y en los foros académicos, pero que en el fondo no alcanza el poder de una voluntad política intransable. Esa misma democracia simulada nos hace practicar una diplomacia de podio que insufla estridentes discursos, pero que consigue escuálidos resultados en la práctica.

Qué falta que nos hace falta vivir una democracia convertida en forma de ser más soberanos ante nosotros mismos y ante el mundo. Una democracia que permita ejercer una diplomacia, con menos ruido y más nueces, que imponga el respeto por nuestros mejores principios continentales como sociedad madura en la convivencia y en la connivencia de pueblos hermanos.

jueves, 21 de junio de 2012

EL ASILO CONTRA LA OPRESION


Por Leonardo Parrini

En una época de pragmatismos políticos y económicos mantener los principios, contra viento y marea, puede ser que equivalga a agitar las tranquilas aguas del acomodaticio neutralismo ideológico y desencadenar una tormenta. El Gobierno del Presidente ecuatoriano, economista Rafael Correa, ha sostenido que Ecuador es un país incluyente y democrático, progresista y revolucionario, que admira y respeta las libertades contra todo tipo de opresión.

La petición de asilo político de Julian Assange, creador de los WikiLeaks “el sitio web que ha revelado cientos de miles de cables y otras informaciones de gobiernos y corporaciones multinacionales de todo el mundo, con un riesgo evidente de ser deportado, primero a Suecia y luego a los Estados Unidos, donde probablemente sea condenado a muerte”, debe ser considerada en arreglo a dichos principios. Assange abandonado por la decisión de Australia, su país, de “no hacer nada para defenderlo”, decidió solicitar asilo político en la Embajada de Ecuador en Londres.

El mandatario ecuatoriano en reciente entrevista de televisión manifestaba a Julian Assange su bienvenida “al club de los perseguidos”, en evidente reconocimiento de dicha condición en la persona del entrevistador. El Presidente Correa, sin duda, hacía referencia a los enemigos de Assange, alineados en la OTAN, que no han escatimado argumentos y acciones para silenciar la organización de Julian Assange, afectados por las “revelaciones de WikiLeaks especialmente dañinas para los intereses del imperio, que ha desatado toda su saña contra el grupo”, según expresión de la prensa latina.

Las consideraciones de principios que deben primar a la hora de decidir otorgar el asilo político a Julian Assange dicen relación con las denuncias suyas, que han puesto en evidencia las acciones de “las potencias de la OTAN que están llevando adelante un asalto fascista contra todas las instituciones que deberían garantizar un marco, aunque sea mínimo, de relaciones civilizadas entre los países”.

¿Por qué Julian Assange elige a Ecuador, país latinoamericano, para su refugio político?

En primer lugar porque reconoce en el continente, y en particular en Ecuador, las condiciones básicas para proteger su vida en un país respetuoso de las libertades públicas, de los derechos humanos y de la diversidad de expresión. El solo reconocimiento de esa condición a Ecuador es ya un valor agregado al prestigio internacional del Estado y pueblo ecuatorianos en el mundo. Además, identifica una resuelta tendencia continental sudamericana de oponerse a los designios de las potencias estatales y privadas que ha denunciado en sus wikileaks, con absoluto arreglo a un valiente ejercicio de libertad de información.

La libertad y diversidad de expresión es lo más valorable que podemos defender: si por eso alguien es perseguido merece el asilo contra la opresión. Otorgar el asilo para quien abrió un espacio importante al libre flujo de la llamada información clasificada, haciendo gala de libre información, es otra señal de soberanía y disposición política a defender dichos principios. En la balanza de las conveniencias políticas se deberá sopesar esta decisión, clave para la imagen del país en el exterior.

domingo, 17 de junio de 2012

SEIS VOCES ESENCIALES





Por Leonardo Parrini

Asistir a un recital colectivo de poesía en un mundo de comunicaciones virtuales, discursos parafrásticos  y  simulaciones electrónicas es, en definitiva, una tentativa que bordea la más flagrante utopía. Significa volver a recobrar la fe en la palabra que busca la emoción, como condición poética esencial.

En el Recital de poesía Seis, poetas, seis voces, seis poéticas, asistimos a la escucha de seis voces al unísono, cada cual dando cuenta de lo suyo, con un denominador común y, al mismo tiempo, extraordinario. ¿Cuál? Poner distancia rotunda al repertorio del simulacro - moneda corriente de un mundo de apariencias - para ir de bruces al fondo esencial de las realidades circundantes y, de las otras, las introspectivas. El tono destellante, la connotación transparente y la luminiscencia fugaz de cada verso se tornan perennes en el instante poético de este texto colectivo que “supera el racionalismo del discurso que busca limitarlo”, como diría Juan Secaira.

El volumen que recoge estas seis consonancias poéticas lleva un título sutil, De la ligereza o velocidad que también es perfume. Una obra que, según citó Jorge Dávila Vázquez en su presentación: “Nos acerca con este libro de complicidades a la trashumancia y permanencia del ser contemporáneo que somos”.

Una poesía de servicio público, artículo de primera necesidad que se esfuerza por llegar a ser de consumo masivo, porque refuerza el poder comunicativo de la palabra dicha desde la intimidad vivencial del poeta, de carne y hueso, en complicidad con el lector.

Cuando la poesía se ha vuelto escasa en un mundo de espacios globalizados, de utopías caídas y discursos pretenciosamente racionalistas que escatiman una respuesta a lo esencial del ser humano, emergen estas voces suscitadoras, con más dudas que certezas. Retornamos a través suyo al estado primigenio del arte: el gesto que acerca el hombre a sí mismo y le devuelve el ser en estado originario, desde él y hacia él.

Seis voces, seis poéticas

En esta tentativa de factura colectiva hallamos altísona la voz de Marialuz Albuja Bayas, poetisa del desarraigo: Como una perra que ha perdido el rumbo, nos habla de su extravío.  Padre, me has desterrado / Voy en busca de un lugar para quedarme. Poesía que da cuenta de pretéritos sin futuro, sin la promisoria algarabía de la fe: Y no importa que ya nadie sepa de nosotros pues el absoluto es hoy, y en su fuego de relámpago brillamos.

Convencido de que la memoria es un traqueteo perdurable, Javier Cevallos Perugachi va a la búsqueda del reflejo de la ciudad primigenia en todas las ciudades, para darnos una poesía de reminiscencias ancestrales que escarba, - cual arqueólogo - entre escombros de un pretérito presente. Trashumante poeta de movilidad geográfica y espiritual, Cevallos, propone que todo traslado es ilusión, el viaje va acumulando trazos.

¿Se escribe para aliviar? Siomara España Muñoz responde: hacemos poesía para salvarnos en ruinas de los ojos. Confesiones, reconocimientos, provocadores esto soy, trae consigo la poesía de esta poetiza que pretende dejar señales como signos o evidencias: Que no se diga aquí no se fraguó el fuego…/ Que no se diga nunca se fue sin intentarlo / Porque caí mil veces ante el hondo / Transitar de las palabras. Lo propio de Siomara es el reencontrarse en el ser que se es, en un espacio desolado: Nada más fértil y más bello que la angustia / De la mano extendida en las esquinas.

Juan Carlos Miranda, poeta de acertijos, escribiendo poemas iba a estar cerca de dios y del diablo. Su poesía transita el hermetismo de la palabra que da cuenta de esferas íntimas, sin revelar la clave del secreto que encierran sus versos. Logogrifos inundan sus metáforas, como en un mar de escombros al cabo de un naufragio: alacranes pardos / los silabarios / nunca la noche / duró tanto / trovadores no se lamenten / nadie gana en un certamen de poesía.

Aleyda Quevedo Rojas, propone en un viaje hacia sí misma, que sea la poesía una operación matemática, limpia, exacta. Y esa condición plasma en una actitud poética de soledad, libertad y precisión a la hora de hacer poesía. Aleyda sugiere una inteligencia pasionaria. Epigramática su poesía de versos rítmicos, habla de estados de pasión. Poesía desde sí misma sobre sí misma, busca la tautológica definición: Limpia estoy vuelta promesa  / Brillante y sola para entregarme a ti. En otro verso indaga: ¿Quién soy?  Quizá este cuerpo encendido / Que aún guarda tus huellas en los pliegues.

Juan Secaira, poeta del desencanto, el descrédito de lo circundante es lo suyo: Encontrar la belleza en eso que dicen fealdad. ¿Un antipoeta, que acorrala al verso en su propia antítesis?: Como un calambre fue la felicidad / Imprevista reacción del espíritu ante la eventualidad del diario vivir. Su poesía es la de un vaticinador de antípodas de aquello que no llega a ser: La vida nos lleva / Víctimas no somos / Solo extraños. En otro verso vaticina: Nadie más tocará nuestra sangrante belleza enajenada, violada y dispuesta  a escabullirse.

Frente a estas seis poéticas quedamos convencidos de que el argumento más importante en el arte es el que no se puede explicar. El libro que recoge sus versos no es una obra premeditada, arquitectónicamente hecha. Es un soplo esencial de vida que intenta persuadirnos de que la poesía es la búsqueda de una emoción a través de la palabra. Según la proposición de Ezra Pound, que los seis siguen al pie de la letra: No escribas nada que no le dirías a cualquiera, en cualquier circunstancia, con la conmoción de una emoción.

jueves, 14 de junio de 2012

NEGACIÓN DE ENTREVISTAS ¿SECTARISMO INTOLERANTE?



Por Leonardo Parrini
En el periodismo es común que los medios de información nieguen acceso a ciertas fuentes, o veten a determinados voceros políticos, no afines con la línea editorial impuesta por sus dueños. Pero en el Ecuador de la Revolución Ciudadana se da el caso al revés: ciertas fuentes oficiales, gubernamentales o políticas se negarían a conceder entrevistas y dar información a determinados medios privados, por decisión presidencial, a cuenta de que sus datos o noticias incrementan la lecturabilidad de un periódico o disparan el rating de un canal contribuyendo, de esa manera, a “llenar el bolsillo de ciertas familias”. Esto se argumenta, aun cuando todos sabemos que la razón de fondo estriba en una desavenencia ideológica - ¿sectarismos mutuos? – que impiden la coexistencia de contrarios en el espacio informativo.
A nadie debe sorprender la medida presidencial de silenciar a sus ministros y el acato de éstos de no conceder entrevistas a ciertas cadenas de televisión y periódicos privados. En una ocasión en que entrevisté a Enrique Arosemena, representante ejecutivo de los medios estatales - ECTV, radios públicas, etc.,- manifestó que él estaría encantado de hacer cumplir el slogan del canal del Estado de “ser diverso, incluyente y pluralista”, pero que las fuentes privadas convocadas a las entrevistas de los informativos del canal se negaban a ser entrevistados en esos medios públicos. ¿Qué tal? Sorprendente le dije, y me contestó que no es de extrañar que el sectarismo, a veces, impida ser tolerante e incluyente. Es decir, enceguece no por luminoso, sino por oscurantista.
El  resultado en ambos casos – negativa de las fuentes a conceder entrevistas a medios públicos o privados - es similar: imposibilidad de hacer un periodismo con diversidad informativa, basado en el contraste de las fuentes. Lo que da lugar a que, ya en la práctica, se ejerza una suerte de polarización informativa y ausencia de diversidad de expresión, tan necesaria en estos tiempos escuálidos de ideas y de riqueza en los enfoques periodísticos.
El derecho a una información diversa
Otro derivado de la negativa de conceder entrevistas a los medios informativos disímiles con tus ideas es la negación, al mismo tiempo, de permitir al público ejercer su derecho a estar bien informado, es decir, desde una pluralidad de enfoques y miradas. Esto con el riesgo de habituarnos al sectarismo informativo que deja transitar por andariveles paralelos distintas versiones, no contrastadas, de un mismo hecho, como si la verdad sobre la realidad de lo que sucede fuera una torta para dividir en trozos, a cada cual según sus intereses y de cada quien según sus propósitos.
De predominar la insinuación presidencial  respecto de no autorizar a sus ministros a conceder entrevistas, se habrá impuesto el signo de nuestro tiempo en este Ecuador de cambios, léase, la desconfianza mutua que prevalece entre los medios y las fuentes públicas y/o privadas, fruto de un tira y afloja de vieja data y de la acumulación de rencores e intolerancias que hablan de la polarización política que vive el país.
Cierto es, por lo demás, que los medios no deben asumir roles de agentes políticos a la hora de hacer periodismo, como tampoco autoridad alguna debe asumir un rol censurador a ultranza, si no queremos ahondar la brecha ya insuperable entre gobierno y empresas informativas. Lejos de enriquecer a algunos la concesión de entrevistas a medios privados o públicos, la decisión de no hacerlo nos empobrece a todos: vivir en un país donde el derecho a hablar y oir se limita a la voluntad de quienes controlan - como propietarios o como reguladores - la opinión y los medios para difundirla que, en última instancia debe ser patrimonio de la ciudadanía; que, dicho de paso, fue convocada para hacer una revolución, una transformación radical en las viejas formas de convivencia intolerante.
Si a cambio de enriquecer a los medios privados o negarle credibilidad a los medios públicos, se potenciará a los medios comunitarios como se ha insinuado, es hora entonces de superar la polarización mediática. Realidad inherente a los procesos de cambios políticos y sociales; sin embargo, terreno obligado que debemos transitar para ejercer un periodismo que, impedido de manejar ciertas fuentes, debe procurar una cobertura incluyente y brindar así un producto que refleje la realidad del país en toda su rica diversidad de matices.


miércoles, 13 de junio de 2012

UN FANTASMA RECORRE COLOMBIA


Por Leonardo Parrini
El fantasma del narcotráfico acecha al apellido Uribe. Según el periodista Gonzalo Guillén,  la DEA afirmó que Dolly de Jesús Villa Cifuentes y Ana María Uribe Cifuentes, cuñada y sobrina del ex presidente Álvaro Uribe, respectivamente, serían extraditadas en los próximos días por ser "socias y aliadas estratégicas" de Joaquín Archivaldo Guzmán Loera, alias "El Chapo Guzmán", jefe del cartel mexicano de Sinaloa.

Una publicación reciente de El Heraldo señala que a Dolly Villa Cifuentes “le fue aprobada una orden de extradición por la Corte Suprema de Justicia de Colombia el 8 de febrero de 2012 pero fue suspendida en mayo pasado por medio de una resolución del ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra”

Dolly Cifuentes Villa cuñada del ex presidente colombiano Álvaro Uribe y su sobrina Ana María Uribe Cifuentes, fueron detenidas la semana anterior por estar involucradas en presunto tráfico de cocaína. Las dos damas estarían vinculadas con lavado de activos junto a Joaquín Archivaldo Guzmán Loera. La DEA sostiene que Dolly Villa Cifuentes y sus hermanos Alexander y Jorge Milton serían  responsables del envío de 30 toneladas de cocaína a los Estados Unidos durante los últimos 3 años, así como de “ser testaferros en Colombia de propiedades del Cartel de Sinaloa, con quienes establecieron alianzas para manejar la ruta de la droga por el Pacífico Colombo-ecuatoriano”.

¿Antecedentes de narco política?

Los registros de prensa relacionados con la presunta vinculación del ex presidente colombiano, Álvaro Uribe con actividades ilegales, son ya de vieja data. Uribe nacido en Medellín, Colombia, fue alcalde de esa ciudad y llegó a la presidencia de su país, no sin un controvertido proceso electoral en dos ocasiones. En su calidad de gobernador de Antioquia estuvo envuelto en un proyecto llamado Convivir, el cual suponía la creación de milicias comunitarias a cargo de grupos y escuadrones de la muerte paramilitares.

Aun cuando Uribe rechazó siempre la idea de dicha vinculación con grupos armados irregulares, en Colombia se dio a conocer un video cuyas imágenes evidenciaban ese vínculo y en el que se ve  a Uribe de candidato conversando con el comandante paramilitar Esteban, sobre quien pesa la acusación de ser responsable de más ochenta asesinatos. 

La asociación que la prensa colombiana ha hecho en el pasado entre Uribe y el capo del narco tráfico Pablo Escobar, es ya parte de una leyenda plagada de circunstancias que hablan de dicha relación. Cuando las FARC asesinaron al padre de Uribe, éste recibió el apoyo de Escobar a través del préstamo de un helicóptero de su propiedad, según una declaración de Virginia Vallejo, ex amante de Pablo Escobar, a la cadena de televisión brasilera Red Globo. En la misma entrevista Vallejo menciona que Escobar reconoce la ayuda de Uribe, señalando que “si no hubiera sido por ese muchacho bendito estarían todavía trayendo la coca en llantas y nadando hasta Miami para llevarle la mercancía a los gringos”. ¡Avemaría mijo! - como dirían los colegas colombianos - el fantasma de la narco política todavía deambula muy nítido en el oscuro espectro nacional del país cafetalero.

lunes, 11 de junio de 2012

ECUADOR, ¿UN ESTADO DE SOCIEDADES SECRETAS?
















Por Leonardo Parrini

Sin temor ni favor, y una buena cuota de audacia, son ingredientes de la propuesta del joven abogado Felipe Rodríguez Moreno en el tratamiento de  un tema complejo que no está exento de riesgos: el crimen organizado en Ecuador.

El título del libro El agente Infiltrado en el Estado de Derecho y de (In) Seguridad, habla por sí mismo de la sugestiva idea de utilizar “técnicas de investigación criminal necesarias en un contexto de extrema violencia e inseguridad”. En buen romance, ante la presencia en el Ecuador -sugiere el libro- de grupos internacionales organizados como las FARC, Carteles Mexicanos, Mafia Rusa, y grupos terroristas como Al Qaeda, Hezbolá y los Talibanes, Rodríguez propone la necesidad de estudiar la figura de Agentes infiltrados que actúen, en concordancia con la ley, al interior de dichas organizaciones con objetivos de inteligencia y contrainteligencia que permitan su desbaratamiento en el país.

Si bien los fines del libro revisten interés académico, no es menos cierto que el texto concluye siendo una notable pieza de investigación periodística y judicial, bajo la luz de categorías de análisis jurídico en materia penal y criminal.

“Naciones unidas del crimen organizado”

“Siento satisfacción absoluta, si es que me callan por miedo a que me maten lo he perdido todo, me daría vergüenza llegar a viejo y decir cuántas cosas me callé”, detrás de esta provocadora declaración de Rodriguez se perfila la figura de un joven de menuda estatura, gestos finos y palabra fácil; que prefirió improvisar y “no preparar nada”, a la hora de hacer un lúcido discurso de presentación de su propio libro. A su voz se unió la de Arturo J. Donoso Castellón, en un prólogo que destaca “el debate frontal, entre la Ética y el Derecho, que despierta el libro” de Rodríguez.

Felipe Rodríguez dice haber trabajado “documentadamente, con fuentes certeras y comprobadas”, que le permitieron establecer la presencia del crimen organizado en Ecuador, sin extralimitaciones y sin exceder el tono profesional.

A confesión del autor resulta fácil acceder a dichas fuentes que se encuentran en editoriales, noticias y opiniones de prensa y luego contrastar la versión periodística con las fuentes policiales. De este modo Rodríguez hace un seguimiento acucioso al dato que sugiere acciones criminales encubiertas en el país, que “está al frente de todos, pero que nadie busca”, según manifiesta.  

Las causas de que Ecuador se haya convertido en una suerte de paraíso del crimen organizado, radican en “la inseguridad jurídica” que garantiza el cometimiento de delitos sin ser procesados; además de la apertura indiscriminada de las fronteras, “sin un control post migratorio adecuado”. La dolarización es también el factor económico que hace que el país sea miel para lavadores de dinero y el enriquecimiento ilícito.

El Estado ecuatoriano es un Estado de sociedades secretas, manifiesta Rodríguez, ante lo cual propone “frenar la clandestinidad”, fruto de la mala comunicación existente entre la policía y los organismos del Estado que deben ejercer el seguimiento y erradicación de las actividades criminales.

Esta afirmación encuentra asidero en la declaración de James B., ex jefe de la DEA de los EEUU, cuando manifiesta que Ecuador es algo así como las “naciones unidas del crimen organizado”; sociedades secretas que utilizan el territorio ecuatoriano como “un centro de negociación” de actividades como, por ejemplo,  la compra venta de armas.

La propuesta concreta del libro de Rodríguez consiste en desarrollar agentes infiltrados y en capacidad de combatir desde dentro el crimen organizado, con técnicas de investigación criminalística.  Para ello es necesario el asesoramiento extranjero -colombiano sugiere el autor- a la Policía Judicial y la Fiscalía, dependencias del Ministerio del Interior. Un ejemplo de eficiencia, en tal sentido, es la UNASE, Unidad Antisecuestro que rescata nueve de cada diez secuestrados, en un tiempo menor al promedio mundial, concluye Rodríguez.

La lectura de este libro suscitador es asunto obligado para quienes viven convencidos de que seguimos siendo náufragos en una isla de paz.

domingo, 27 de mayo de 2012

¿LIBERTAD O DIVERSIDAD DE EXPRESIÓN?


Por Leonardo Parrini

La sociedad de la información, en la que vivimos, se muestra muy sensible a las opiniones extremas. Habituada ya a la profusión informativa, se incomoda ante puntos de vista que no matizan las ideas y los sentimientos y se alejan del consenso que suele contar con mayor aceptación social.  Esa fue la reacción social ante una reciente opinión editorial publicada en diario El Comercio de la ciudad de Quito, cuyo autor, sin contraste alguno, se manifestó abiertamente en contra del matrimonio y adopción de menores entre homosexuales y lesbianas. El editorial titulado ¿Familia Alternativa? empleó expresiones como “repugnantes” y “desadaptados sociales” para referirse a quienes practican  relaciones con personas de su mismo sexo.

En discordancia, voces disímiles se hicieron escuchar en medios como diario El Telégrafo en cuyas páginas publicó que “la homofobia constituye una enfermedad, revela una condición extraña con respecto a su propia sexualidad”. La reacción de rechazo de un sector de la sociedad que se siente provocada frente a un intempestivo extremismo editorial, no se hizo esperar en un Ecuador que comienza a dar notorios indicios como sociedad incluyente y consensual.    

No obstante, el mencionado editorial de El Comercio, eliminado luego de su página web en prueba de “censura posterior”, confirma que la diversidad de expresión aún es una asignatura pendiente en los medios de información. Diversidad que, cuando se la ejerce, profundiza el concepto de libertad de expresión como un derecho humano esencial, pues recoge el criterio de más de un opinante en un espacio equivalente para los distintos puntos de vista. El editorial de Miguel Macías Carmigniani refleja que la libertad de expresión, en este caso, fue ejercida como una práctica unilateral que transitó por un solo andarivel, sin contraste de fuentes ni con multiplicidad de enfoque en el asunto tratado.

El caso se volvió un tema sensible ya que se trata de la homosexualidad y el lesbianismo, realidades ante las cuales la sociedad ecuatoriana intenta gestos de tolerancia y respeto considerando, precisamente, la diversidad de tendencias sexuales que tienen lugar en el país. Por eso resultan extrañas e inaceptables las posturas extremas que interponen juzgamientos moralistas en lugar de una actitud reflexiva frente a las distintas preferencias de sexo.  

La infodiversidad, si se me permite el concepto, -o diversidad de expresión- debe llenar un vacío informativo aun existente en el espectro mediático, como principio esencial de la política editorial de noticieros y contenidos audiovisuales e impresos. Diversidad de expresión que asegure la polivalencia informativa con más de una fuente equiparada y contrastada o, al menos, una dualidad de enfoque del tema. Diversidad que garantice el derecho de expresión de todos los sectores de la sociedad en los espacios periodísticos y en los editoriales de las empresas mediáticas, redactados por personajes que no son, necesariamente, profesionales de la comunicación social. Infodiversidad que otorgue lugar a una variedad de enfoques, no sólo a miradas unilaterales y tendenciosas que responden a intereses parciales.   

La sociedad de la información en la que vivimos, lejos de ser unívoca, tiende a ser diversa. Esto evidencia que en democracia la libertad de expresión se multiplica en plural y no se reduce a una sola voz autocrática  que pretende reducir la convivencia social a un espacio de retaliaciones e intransigencias extremas. Confírmase, además, que a esa misma libertad de expresión, ¡cuánta falta le hace todavía una dosis de diversidad de expresión para ser verdaderamente incluyente!

jueves, 24 de mayo de 2012

WIKILEAKS, FILTRACION MUNDIAL DE VERDAD


Por Leonardo Parrini

Bajo el eslogan Abrimos a los gobiernos, la organización mediática internacional WekiLeaks, creada en diciembre de 2006, hace honor a su nombre: filtrar información, que en la jerga periodística significa transparentar lo que otros ocultan en materia de interés público.

Las llamadas informaciones clasificadas son el menú preferido de WikiLeaks que, solo en referencia a los secretismos del gobierno norteamericano, ha filtrado y revelado a la luz pública millones de documentos que constituían secretos de estado relacionados con operaciones políticas y militares llevadas a cabo por las agencias de espionaje estatales de los EEUU.

WikiLeaks fue fundada internacionalmente por un grupo selecto que incluye “periodistas, matemáticos, y tecnólogos de empresas start-up de los Estados Unidos, Taiwán, Europa, Australia, y Sudáfrica.” La cabezas visibles de la organización son Julian Assange, creador y redactor jefe del WikiLeak y su portavoz Kristinn Hrafnsson, quien tomó la batuta de la orquesta mediática transnacional desde que Assange enfrentó un arresto en Inglaterra en diciembre de 2010.

La logística de la red mediática es sencilla y efectiva, opera con apoyo de servidores donde almacena más de 1,5  millones de documentos “que desvelen comportamientos no éticos, con énfasis en los países que considera tienen regímenes totalitarios, pero también de religiones y compañías de todo el mundo”. No de casualidad el logotipo de WikiLeaks es un reloj de arena en donde un planeta Tierra oscuro gotea (leak, en inglés) sobre otro más claro.

No obstante su propósito, WikiLeaks no podría ser considerado un clásico sitio wiki, pues no cualquier persona puede alterar sus contenidos sin permiso previo. La organización sitúa sus servidores en el IPS sueco PRQ, en una versión modificada de Media Wiki y como medida de protección del anonimato de sus informantes utiliza OpenSSL, Freenet, Tor y PGP. En un movimiento táctico para mayor seguridad, WikiLeaks tiene planeado cambiar la locación de sus servidores a una isla en alta mar.

Amigos y enemigos

La filtradora internacional de secretos se ha hecho, como es obvio pensar, de poderosos enemigos e incondicionales amigos. El mundo hoy está dividido entre quienes apoyan su acción y aquellos que abiertamente la boicotean. Entre ellos, MasterCard y Visa que se negaron a que las transacciones de WikiLeaks se realicen a través de sus sistemas. En tanto, el Gobierno de China bloqueó a la organización en su afán de difundir información en su territorio, a su vez, las redes Facebook y Twitter cancelaron sendas cuentas a WikiLeaks. El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, en reciente entrevista con Julian Assange le dio la bienvenda "al club de los perseguidos".

El documentalista John Pilger escribió un editorial en agosto de 2010 a favor de defender a WikiLeaks, pues para él "representa a los intereses de la responsabilidad pública y una nueva forma de periodismo reñida con la dominación y el cinismo". El presidente Lula da Silva se cuenta entre sus defensores, mientras que WikiLeaks ha sido nominada candidata a Premio Nobel de la Paz.

WikiLeaks forma parte de un signo de nuestro tiempo: la democratización de la tecnología en la sociedad de la masificación informática. Factores que hacen posible el síndrome de decirlo y saberlo todo, sin censura previa y sin necesaria responsabilidad ulterior, ingredientes de un plato apetecido por quienes bogamos por la libertad y diversidad de opinión. En esto destaca WikiLeaks como una filtración que está inundando al mundo de urgente verdad.

lunes, 21 de mayo de 2012

DON POLO SE APEGA AL BUEN GUSTO




Publicado el 30/Septiembre/2003 en Explored



Ni bien arriba a su "cabaña" ubicada en el sector del valle de La Merced, Polo Barriga entra, abre la refrigeradora y toma una cerveza helada para servirla en un vaso. Está en sus días de vacaciones y ha decidido aprovecharlos para adelantar los trabajos arquitectónicos de lo que afirma será su refugio para sus días de retiro.

Con la vista puesta en el hermoso paisaje serrano del sector, este comunicador social de larga trayectoria en la radio y televisión llama a Pedro, su maestro de obra, para darle las últimas indicaciones acerca de los acabados de la otra cabaña que decidió levantar a última hora para ubicar uno de sus hobbies favoritos: la mesa de billar, con la cual espera atraer a sus mejores amigos y, como no, a sus discretas amigas. Aunque no se considera un playboy a tiempo completo no niega que ha tenido suerte en el amor. “He tenido tres esposas que me han dado cuatro hermosos hijos.

Al entrar a este punto de la entrevista los ojos de Polo adquieren un brillo intenso, en especial cuando comienza a hablar de Sofía, su única hija. “Ella vive en Bélgica y pertenece a la compañía de danza de ese país”, afirma mostrando una fotografía. “Es la única mujer, y por eso es muy especial para mi”. Pero de los otros tres hijos no quiere dejar de hablar. Ahí está Andrés (23), el intermedio, que en su calidad de artista plástico se ha encargado de llenar con sus obras las paredes del departamento de Polo en Quito.

Más allá Rafael (31), el mayor, cuyo amor a la cinematografía lo ha llevado a convertirse en director de programación de la sala de cine Ocho y Medio. Pero para Arturo (25) guarda una consideración especial: “es el único normal de la familia. Es estudiante", dice y apaga el quinto cigarrillo Marlboro blanco de la mañana mientras contempla a los obreros poner las últimas piedras.

En La Merced piensa vivir su retiro

La última pasión de Don Polo es la arquitectura, que le ha servido para crear sus ideas. En el jardín colocó siete piedras dispuestas en círculo en cuyo centro colocará una cama de agua. “Aquí pasaré los ratos más agradables en que podemos pensar los hombres”, dice con picardía.

Arte Culinario

Como cualquier otro mortal, Polo Barriga también carga su cruz. Se trata de su tercera esposa, Sofía Monteverde, quien dueña de una gran belleza llegó a reina del Ecuador, pero dejó de existir a mediana edad. "Fue con ella que aprendí a cocinar", cuenta Polo, quien ahora dedica gran parte de su tiempo libre a la actividad culinaria como una especie de tributo a su ex-compañera. "Mi especialidad es la panadería. Este mes obtendré mi título en esa especialidad", y recalca: "en Quito siempre ha existido buen pan".

 Oficio y pasión

"La comunicación me ha dado muchas satisfacciones", afirma Polo, quien derrama por cada uno de sus poros la facilidad del diálogo. Y es que a los 16 años se unió con el joven Freddy Ehlers para crear el programa "La Voz de la Juventud" en Radio Quito. Poco tiempo después pasó a lo que ahora es su pasión: la televisión. "He sido desde camarógrafo, pasando por operador y llegando hasta productor", confirma con el agudo timbre de voz con que muchos ecuatorianos lo identifican cuando lo escuchan.

Don de gentes

Aunque las canas han ganado la cabellera y la barba de Polo Barriga, conserva una vitalidad que se expresa en cada uno de sus movimientos. El don de gentes que lo caracteriza se hace patente en cada encuentro. Con una amplia sonrisa saluda con quien encuentra en el camino, pero cree en la amistad verdadera. "Tengo un grupo de amigos íntimos desde siempre", comenta al informar que vio la luz del día por primera vez una mañana en el tradicional barrio quiteño de la Loma Grande. "Ahí aprendí a jugar en la calle"

sábado, 12 de mayo de 2012

JAIME CUESTA, PARA LARGO...

Fotografía Leonardo Parrini

Por Leonardo  Parrini
La última vez que lo entrevisté fue durante el programa de televisión Rastros y Rostros que hacíamos para el canal ECTV, en los estudios de CIESPAL. En esa ocasión Jaime me dijo que él se iría “por corte, no por disolvencia”. Y así se nos fue Jaime Cuesta, inesperadamente, como todo ser humano que consideramos necesario para siempre.

Conocí a Jaime el verano del 77 en un encuentro de trabajo en el hangar del set de su productora Cuesta Ordoñez, que en esos años era un referente ineludible de la producción audiovisual criolla. A partir de entonces, nuestra amistad que nació en la tramoya de un oficio que nos apasiona a los dos, siguió un guión marcado por el afecto y el respeto mutuo.  

Jaime era un hombre de andar pausado, de mirada profunda y sincera, que siempre disponía tiempo para sus amigos, o para los usuarios de sus equipos que alquilaba si no estaba produciendo una película o filmando comerciales para la televisión. Aquella época no despuntaba aun la tecnología digital y había que ser creativo con recursos, muchas veces artesanales, para producir efectos especiales y vestir la pantalla. En eso Jaime era muy recursivo como realizador, antes de convertirse en “el primero en producir una cinta en video digital”.  

Hijo de pionero

La tarde que lo entrevisté en su estudio, conocí más a fondo el pensamiento de este hombre singular, buen amigo de sus amigos y padre ejemplar. De aspecto enjuto su humanidad entonces ya acusaba los estragos de la diabetes que lo coartó casi toda su vida. Jaime esa ocasión confesó ser “el hijo de un pionero del cine ecuatoriano, que desde los seis años creció enredado en cintas”.

Había aprendido el oficio de su padre, Agustín Cuesta, cuando aún era un niño.  En los inicios de su aprendizaje acompaña a don Agustín en periplos que éste hacía por los pueblos del país, proyectando imágenes en “improvisadas salas” que fueron el antecedente del cine de barrio ecuatoriano. Las condiciones eran tan precarias que -Jaime siempre recordaba- era preciso  “empeñar la cámara y con el dinero obtenido, sacar de la casa de empeño el proyector” y de ese modo hacer su trabajo.

De su padre heredó la mística y la técnica de producir imágenes documentales, oficio que Jaime ejerció hasta el día de su muerte. En su amplia trayectoria existen más de 80 realizaciones, pero destaca el largometraje Dos para el camino, protagonizado por los actores Ernesto Albán y César Carminiani, rodado en 1981 como primer filme on the road ecuatoriano. El filme Flores Secas, es otra de sus producciones con difusión a nivel internacional.

Si algo define a Jaime Cuesta fue su inclaudicable afán de impulsar el cine ecuatoriano. Nunca escatimó esfuerzos a la hora de colaborar, orientar y, muchas veces, proporcionar recursos a quien le solicitara una mano amiga. En ese sentido Jaime fue un ser humano y un colega que derrochaba generosidad.


Jaime sentía que su vocación era, esencialmente, la de un educador con una cámara en la mano.  En sus filmes enseñó un Ecuador con identidad y valores propios, con un lenguaje al alcance de la comprensión de todos y en un estilo narrativo costumbrista, sin embargo, bajo una mirada universal que dejó entrever su profundo sentido humanista.

Jaime Cuesta, al partir, habrá evocado sus propias palabras dichas durante nuestra última entrevista: “soy ateo y no debo rendir cuentas a nadie, las cuentas las rendimos aquí y hemos hecho lo que pudimos”. Luego su vida se apagó súbitamente, como la última imagen de un filme con final doloroso, para quienes nos habría gustado contar con nuestro amigo para largo.

Ver entrevista realizada a Jaime Cuesta en programa Rastros y Rostros:
http://www.youtube.com/watch?v=haJfFFwTnfk

sábado, 5 de mayo de 2012

AGUSTIN CUEVA: VIGENCIA DE UN INTERROGADOR A CONTRAVIA


Por Leonardo Parrini

Cuando el joven Agustín era un muchacho, se hizo una pregunta clave. ¿Por qué no hay un lugar libre en el mundo? El resto de su existencia ocupó buena parte de su tiempo en encontrar la respuesta a la acuciante cuestión. Su vida intelectual discurrió entre los albores de la revolución cubana y el derrumbe del socialismo europeo.  Ínterin en el cual, Cueva esbozó una recia visión ensayista sobre el hecho estético literario y un incisivo análisis  sociológico y político acerca de la formación económica social ecuatoriana y latinoamericana. 

Precoces lecturas del ideario marxista - El 18 Brumario, entre otros escritos-, también juveniles de Marx, le hicieron vislumbrar la imagen de un mundo, aparentemente, caótico que respondía a las corrientes internas de un sistema contradictorio y temporal. En el Paris de los años sesenta, Cueva halló en la Ecole des Hautes Etudes los primeros esbozos de explicación a su pregunta  adolescente sobre la libertad en textos claves del maestro del existencialismo J.P. Sartre, quien, luego de desbaratar su alegría juvenil,  le entregó  la señal de un camino que no abandonaría por el resto de su vida: el extrañamiento ante un mundo contrahecho que era preciso cambiar.

Con estos antecedentes no es raro que a su regreso a Quito el joven Cueva, recién desembarcado del avión, fundara el grupo Tzántzico, integrado por jóvenes inconformes que se tomaron literalmente el Café 77, lugar de confluencia y tertulia de elementos revolucionarios  que, como era de suponer, fue clausurado por una de las dictaduras militares criollas de turno. Los tzántzicos hicieron circular la revista Pucuna, publicación en la que Cueva expuso sus primeras apreciaciones sobre el fenómeno cultural ecuatoriano. Eran lúcidas opiniones de contrapunto que ya dejaban entrever al pensador crítico que puso de cabeza el pensamiento social de los años sesenta y setenta con reflexiones contundentes acerca de la realidad nacional y latinoamericana.

Cueva fue el sociólogo del hecho cultural ecuatoriano. Dejó encendida una luz inédita hasta entonces, bajo la cual descubrió la relación entre las viejas formas de dominación colonial y la creación cultural del país, influida, dominan y coartada por la visión clerical del feudalismo colonialista español.  Sus aportes más lúcidos los propuso en la obra Entre la ira y la esperanza en la que demuestra la implicancia del hecho colonial sobre la cultura republicana del Ecuador que impuso una forma estética, tanto en el sermón cuanto en la poesía de corte culterano, que “bloqueó la relación entre el habla social y la lengua de la cultura y condicionó la producción artístico, literaria, impidiendo la creación de una cultura nacional”.

Sus criterios sobre el populismo, basados en el análisis de los regímenes velasquistas, le valieron la detracción y el escarnio de los sectores conservadores e incluso de la izquierda. En su obra El Proceso de dominación política en Ecuador, Cueva ensaya una creativa visión de la impronta de Velasco Ibarra, como mítico símbolo criollo, desentrañando la tramoya del populismo y sus implicancias socio políticas en el país.

Pero es en su extenso debate sobre la teoría de la dependencia y de las relaciones del Ecuador  y el continente con los centros de poder internacional, donde Cueva marca distancias con sectores radicales de la ultraizquierda latinoamericana y establece matices propios que resultan característicos de su pensamiento sociológico, esto es, “el análisis concreto de la situación concreta”, en el que Cueva da cuenta de una destellante claridad para ver las relaciones dialécticas del hecho social.

A veinte años de su muerte, Cueva es un pensador que goza de buena salud intelectual y plena vigencia ideológica; prueba de ello es que hoy los centros universitarios ecuatorianos lo convocan y evocan como el más importante interrogador a contravía que nos dejó la tarea de contestar con urgencia por qué en el mundo todavía no hay espacios de libertad.

lunes, 26 de diciembre de 2011

INDISCUTIBLES





Por Marco Vinicio Velasco

Si uno admite la posibilidad, por mínima que sea, de que el argumento, la hipótesis, la conclusión,... en fin... la idea que sostiene, podría ser falsa o parcialmente falsa, entonces tenemos un tema de discusión, un asunto discutible, de lo contrario estamos ante creencias, convicciones profundas e indiscutibles, asuntos de fe que no se ponen en duda. Entre personas que respetan a las personas -y a la lógica- esos temas no se discuten ¡y ya está! , pelado el pollo como diría el Michelena. Y no se discuten precisamente por ser lo que son, esto es, indiscutibles. 

No tiene sentido y suele ser un auténtico despropósito discutir lo indiscutible. Aparte de que no sería recomendable para la salud, poner en duda, por ejemplo con algún ayatola, que Alá sea el único dios y Mohamed su profeta; tanto como no lo es poner en duda que la lucha de clases sea el motor de la historia, con un militante de la fe comunista o la virginidad de María con el cura párroco. 

Lo grave, lo terrible surge cuando, desde el poder, desde cualquier poder, se pretende imponer ideas, convicciones o creencias consideradas indiscutibles, situación en la que aparecen, como decía un amigo, los ulemas de la mezquita, y no para debatir las ideas en cuestión, sino para calificar quien  es revolucionario y quien neoliberal o quien es “pelucón” (que en la jerga del lumpen significa ricachón y de gustos refinados) y quien proletario (vale decir cholo, popular y pobre) como si el tener riqueza o el no tenerla pudieran ser condición de estupidez o garantía de inteligencia y razón. 

Cuando expongo mis ideas lo hago porque –aparte de que quiero difundirlas para que otros las conozcan- las considero discutibles. Por eso las publico, porque cuando las publico las estoy sometiendo a discusión, a ver si resisten las razones de los otros. Así puestas las cosas, aparte de ser racional, también hay que ser razonable, dice don Fernando Savater, y ser razonable no es otra cosa que la capacidad de allanarse, de aceptar, de dejarse persuadir por el peso argumental, racionalmente expresado de los otros, aunque sean mis contendientes ideológicos y cuestionen mi bases doctrinarias, incluso apelando a la ironía o a la reducción al absurdo, recursos completamente lícitos, que pueden mover a la risa, aparte de demostrar que determinadas ideas son insostenibles tonterías. Y que el continuar sosteniéndolas, no demuestra sino que quien así procede es digno de lo que sostiene. ¿Pueden coexistir una fuerza todopoderosa y un objeto inamovible?

La lógica, esto es la fuerza de la razón, dice que no, y no hay vueltas que darle, tenemos que, irremediablemente, aceptar lo que dicta la lógica. Creo que ser influenciable y persuadible es meritorio, para eso sirve la discusión y el debate. Los debatientes deberíamos tener entre nuestras virtudes la capacidad de modificar criterios y convicciones en la medida en la que vamos comprendiendo los argumentos de los otros. Admito que he cambiado dramáticamente de ideas en el ámbito de la filosofía y la política, cosa que ha ocurrido en virtud, principalmente de mis lecturas y de mis relaciones con personas de mejor inteligencia y cultura. 

En los círculos de izquierda donde aún tengo la mayor cantidad de amigos (al menos eso creo) se considera una virtud el que, a pesar del paso inexorable de los años, las personas sigan pensando como antes, vale decir sigan siendo “revolucionarios”. Se considera que esos son los imprescindibles, como dice el dramaturgo alemán cuyo nombre no sé escribir. Afortunada o infortunadamente –según se quiera ver- no estoy hecho de esa madera y me percaté de ello cuando, hace ya casi tres décadas, un feroz militante marxista leninista me descubrió leyendo un libro, cuyo título ya no recuerdo, de Volodia Tetelboim (intelectual comunista chileno) y me dijo, ¡ten cuidado, no deberías leer esas cosas, ese autor es revisionista! Y yo ni corto ni perezoso me hice revisionista. Poco después leí “Persona Non Grata” de Jorge Edwars y desde entonces, con mucho esfuerzo, he tratado de irme formando en el pensamiento liberal sustentado en la tradición democrática e ilustrada de Occidente, pero además, ahora mismo estoy considerando muchos argumentos de la socialdemocracia, que deberían incluirse en el ideario liberal, por lo menos en el mío

viernes, 2 de diciembre de 2011

INTILLIMANI EN QUITO: VIBRANTE ENCUENTRO DE DOS GENERACIONES

Foto El Comercio
Por Leonardo Parrini
  
Emotivo y combativo fue el concierto de Intillimani ayer en el Ágora de la Casa de la Cultura, con la presencia multitudinaria de un público integrado por dos generaciones que llenó el recinto de la Casa de la Cultura,  organizado por el Municipio del Distrito Metropolitano de Quito.

Un legendario Intillimani que cumple 40 años de historia musical, formado hoy por dos generaciones y la presencia del ex integrante ecuatoriano Max Berru como invitado, hizo gala de consecuencia ideológica exaltando valores políticos de un continente que se debate entre la ira y la esperanza.
Intillimani exhibió copada solvencia musical, liderado por Marcelo Coulon, en la ejecución de temas clásicos como Dolencias, Sirviñaco, El aparecido, entre otros,  para coronar con ese himno latinoamericano que es El pueblo unido. La agrupación musical chilena, fundada en 1967, ha incorporado con acierto en los últimos diez años sangre nueva de jóvenes que se integran armónicamente con los fundadores Coulon, Salinas y Seves.

El grupo chileno Intillimani fue precedido por los conjuntos ecuatorianos Iliniza y Pueblo Nuevo, que demostraron sobre las tablas del Ágora una propuesta musical vigente, en el tiempo y en el espacio, con un repertorio que incluyó temas clásicos como Mi lindo Ecuador, Nuestro Juramento del icono ecuatoriano Julio Jaramillo y un sentido homenaje al Presidente chileno Salvador Allende, al viejo luchador Eloy Alfaro y al Che Guevara. El homenaje musical resultó todo un símbolo de que el ideario revolucionario latinoamericano transita con pleno vigor la conciencia de una juventud rebelde que encuentra en los referentes históricos el derrotero de su acción política.

Como en los mejores tiempos del cantar latinoamericano el Municipio del Distrito Metropolitano, con gran acierto, abre la celebración artística de la Fiestas de Quito con un plato fuerte que, por sobre todo, acentúa nuestra identidad sudamericana, anticolonialista y libertaria. Un signo de esa acertada convocatoria es la participación masiva de una generación nostálgica y consecuente, junto a la irrupción de una nueva generación que se integra, con un gesto consciente y combativo, a los procesos de cambio que recorren hoy el continente. 

domingo, 20 de noviembre de 2011

ALCALDE CHILENO CRISTIAN LABBE IMPEDIDO DE DICTAR CONFERENCIA EN ECUADOR

Manifestacion contra la tortura en Santiago


Por Leonardo Parrini

Quito, 19 de Noviembre de 2011.- El Alcalde de la comuna de Providencia de Santiago de Chile, Cristian Labbe, fue impedido este viernes 18 de noviembre de dictar una conferencia en la Universidad Andina Simón Bolívar de Quito,  a la cual había sido invitado en el marco del “6to Congreso Internacional de la Calidad, capítulo Ecuador”, que se realiza del 17 al 19 de noviembre de 2011, en el Paraninfo del mencionado centro universitario ecuatoriano. 

Los miembros del Área de Gestión y el Observatorio de la Pyme de la Universidad Andina Simón Bolívar (UASB), organizadores del evento, tomaron la decisión de suspender la charla del Alcalde  de la comuna santiaguina de Providencia en respuesta al rechazo que generó en círculos políticos, académicos y empresariales ecuatorianos la presencia en Quito el ex agente Cristian Labbe, considerado “un torturador encargado de seguridad del general y dictador Augusto Pinochet mientras era agente de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), policía secreta al inicio del régimen militar”. Las autoridades universitarias de la UASB manifestaron haber sido “sorprendidas por la presencia del invitado”, del que dijeron “desconocer los antecedentes de Labbe”; ante esta circunstancia la reacción inmediata de las autoridades de la casa de estudios quiteña fue suspender la participación de Labbe en el congreso organizado en las instalaciones de la Universidad Andina Simón Bolívar.
 
Alcalde con un pasado criminal

En carta enviada por círculos de chilenos residentes en Ecuador a las autoridades de la Universidad Andina Simón Bolívar,  se informa  que el ex agente Labbe de los servicios secretos pinochetistas ha sido mencionado “en calidad de inculpado por los crímenes cometidos después del golpe militar en contra de los prisioneros políticos en el campo de concentración” donde habrían sido asesinados y desaparecidos, cuatro ciudadanos ecuatorianos, junto con el abogado de la ciudad ecuatoriana de Portoviejo, Sócrates Ponce  Pacheco, lo que contribuyó decididamente a la inmediata salida de Cristian  Labbe  del Ecuador.

También trascendió en Ecuador que Labbe sería el organizador, en su condición de Alcalde, de un homenaje “al violador de derechos humanos Miguel Krassnoff”, responsable de la muerte de  “miles de chilenos que fueron torturados y muchos de ellos desaparecidos, por lo cual cumple condenas que en total superan los cien años de presidio”. En Quito se conoció que el mencionado homenaje desató una ardua polémica en sectores gubernamentales chilenos, lo que motivó la renuncia de la asesora presidencial Andrea Ojeda, funcionaria de la Dirección de Gestión Ciudadana de la Presidencia que se desempeñaba en los círculos más próximos al Presidente Sebastian Piñera, quien habría reconocido como un "error" el envío de una  nota de saludo al acto en homenaje a Krassnoff, quien integró el aparato represivo de la dictadura militar de Augusto Pinochet.

domingo, 6 de noviembre de 2011

EN EL NOMBRE DE LA HIJA PREMIADA EN ROMA





















Por Leonardo Parrini

El filme ecuatoriano En el nombre de la hija obtiene un importante galardón en el Festival Internacional de Cine de Roma que se desarrolló entre el 27 de octubre y el 5 de noviembre, premio que se suma al reconocido palmarés de la película de Tania Hermida, estrenada en Ecuador hace nueve semanas.

El largometraje de la realizadora cuencana obtuvo el galardón Marco Aurelio de Alicia que se otorga a películas dedicadas al público joven y a las nuevas tendencias del arte del cine. Con un staff compuesto por Tania Hermida, Paula Parrini y Mary Palacio en la dirección y producción respectivamente, En el nombre de la hija compitió entre catorce trabajos de Francia, Estados Unidos, Japón, Bélgica, Canadá, Reino Unido, Irlanda y Alemania.

Tania Hermida, al recibir el premio en Roma destacó el "gran trabajo de producción realizado en la película por técnicos y profesionales ecuatorianos que hoy comparten este reconocimiento internacional al cine ecuatoriano".

Con este premio el cine ecuatoriano agrega un nuevo reconocimiento a la producción nacional, con una realización hecha por técnicos de reconocida experiencia, pero esta vez con actores jóvenes y novatos que plasmaron  su talento en la pantalla bajo la dirección de Hermida.

El elenco de actores del filme está encabezado por  Eva Mayu Mechan y Markus Mechan y un grupo de niños que no sobrepasan los 13 años de edad y que logran autenticidad en sus roles, junto a actores ya consagrados como Pancho Aguirre.

La nueva película de Tania Hermida, En el nombre de la Hija,  viene cargada de asunto audaz. Una trama de contenido en que las vivencias de los protagonistas se contraponen entre un mundo tradicional, conservador, donde la religiosidad es el signo fundamental, opuesto a una visión atea, racional de la vida,  que pone en entredicho los cánones establecidos por la tradición de un país  que hoy se reinventa  a sí mismo.