GRANDES TEMAS - GRANDES HISTORIAS

E c u a d o r - S u d a m é r i c a

sábado, 17 de noviembre de 2012

FRANJA DE GAZA Y EL ROSTRO DEL GENOCIDIO



Por Leonardo Parrini

Indignación e impotencia definen el sentimiento que produce mirar la fotografía que ilustra este artículo, con el rostro indescriptiblemente dolido de este niño palestino herido. Su aterrada mirada encierra toda la fuerza de la denuncia y el repudio contra el genocidio perpetrado por el ejército israelí en la Franja de Gaza. Este territorio palestino hoy se encuentra bajo bombardeo israelí, luego de que esta semana se iniciara un ataque del régimen de Netanyahu que se suma a la histórica cadena de agresiones que han segado la vida a miles de hombres mujeres y niños.

La franja de Gaza es una ex provincia del Mandato Británico de Palestina que administró el territorio entre los años 1917 y 1948. Con una extensión de 365 kilómetros cuadrados, Gaza colinda al oeste con el Mar Mediterráneo, al norte y al este con Israel y al sur con la República Árabe de Egipto. Desde que los británicos abandonaron la zona en 1947, la región ha vivido el horror de una guerra interrumpida por intervalos de negociaciones políticas y militares que no han garantizado una paz definitiva. En 1947 la Franja de Gaza pasó a ser parte del Estado palestino por decisión de la ONU; posteriormente, en 1967 fue ocupada por Israel hasta 1994, año en que los Acuerdos de Oslo determinaron que la Autoridad Nacional Palestina se quede con el 80% del territorio. 

Desde el 2000, en respuesta al levantamiento palestino de ese año en la Intifada, Israel ha realizado numerosas incursiones militares en la zona. Antes de la Intifada de septiembre, aproximadamente treinta mil habitantes palestinos de Gaza vendían mano de obra en industrias israelíes, pero en el  2003, la cifra se redujo a cuatro mil. La situación  de los palestinos es precaria con índices de pobreza alarmantes. Siete personas de promedio  viven del salario de un trabajador palestino. Unas 600 mil personas sobreviven de la ayuda alimentaria de la ONU. Durante los últimos ocho años cada día mueren 45 palestinos. Cerca de 24 mil palestinos perdieron sus hogares en los últimos cuatro años, con la destrucción de 120 viviendas por mes que son arrasadas por el ejército israelí. 

La mirada de la denuncia

La Franja de Gaza desde las elecciones del año 2006 es gobernada por la organización palestina Hamás que no reconoce al Estado de Israel, creado en 1948. Ambas partes no renuncian a la violencia y los judíos con apoyo de EE.UU., Canadá y la Unión Europea hostilizan a los palestinos y a Hamás bajo el estigma de terroristas, negándoles ayuda humanitaria bajo bloqueo económico.

Las precarias construcciones de los campos de refugiados de Jabalya, Sheikh Zayed y Beit Lahya en la Franja de Gaza son sacudidas hoy por las bombas de la aviación y tanques israelíes y la amenaza de una invasión terrestre del ejército judío no está descartada con la movilización reciente de 75 mil reservistas. La escalada israelí ha recibido la respuesta palestina con bombardeos a Tel Avid, donde la situación es también dificil para la población civil.

La región se moviliza y no se descarta una intervención diplomática e incluso militar de Egipto en apoyo de Hamás, su aliado natural. Mientras que el régimen de Siria se mantiene a la expectativa de los hechos ocupado en su propio conflicto interno, no obstante sus antiguas buenas relaciones con los palestinos, deterioradas hoy por el apoyo islamita a los rebeldes sirios. La milicia chiita Hizbollah, alzada con armas iraníes, podría abrir un nuevo frente dependiendo del curso de los acontecimientos en Siria.

Mientras una paz duradera no impere en la Franja de Gaza, la mirada incrédula del niño en la fotografía será urgente motivo para repudiar el genocidio provocado por el ejército israelita en territorio del pueblo palestino. Imperiosa razón para movilizar al mundo contra la violencia que inunda de sangre y miedo el rostro del niño palestino, cuya expresión interrogante no encuentra respuesta alli donde ya asesinaron su inocencia para siempre.

viernes, 16 de noviembre de 2012

A LA HORA DE LA VERDAD


Por Leonardo Parrini

A la hora de la verdad, la fiesta brava en Quito, sede de la principal feria taurina de América está de capa caída, puesto que fue suspendida y por vez primera, desde 1960, no tocará trompetas este año para anunciar el primer tercio en corrida de apertura de feria.

No somos aficionados a los toros, pero sí a la política y la suspensión de la Feria Jesús del Gran Poder -vaya nombre para un espectáculo de por sí violento-  da cuenta del poder que ha adquirido el movimiento anti taurino ecuatoriano que logra, en forma inédita, poner de capa caída al lucrativo negocio de los toros. Fiesta popular, salvajismo medieval, lucrativo negocio, tradición colonialista o  lo que fuere, la feria quiteña es emblemática de las fiestas de fundación española de la ciudad, tan cuestionada por los movimientos políticos de izquierda que, en furibunda lidia, tercian con reiteradas críticas en contra de una festividad de tintes más colonialistas que nacionalistas.

Corren malos tiempos para la Madre Patria. Mater España, mientras se debate en una huelga nacional convocada por las poderosas sindicales obreras en contra de las políticas neoliberales del gobierno de Rajoy; en Quito, principal reducto taurino, entran a matar una tradición impuesta por la cultura de un país y una monarquía que todavía se siente con el derecho a dictar edictos a sus ex colonias o a increpar a sus mandatarios: “por qué no te callas”, como inquirió el rey español a Hugo Chávez tiempo atrás.

De capa caída, taurina España,  describe el ánimo que le acompaña en la pérdida de un lugar de prestigio y todos sus beneficios consecuentes. Sus toreros y rejoneadores ilusionados con debutar en Quito se quedaron, eso sí con la bata alzada, expresión criolla que define la frustración de los diestros para quienes su afición es sangre pura, en el doble sentido de un fervor por la muerte e ideología medieval que corre por sus venas.

Sancho Dávila, empresario taurino, reconoció en Quito que las razones para suspender la feria quiteña son varias: “Nos temíamos que en mitad de la Feria, esta pudiese ser suspendida, por una decisión judicial, porque estaba demandada la Ordenanza Taurina…No íbamos a poder promocionar la Feria como queríamos. Así que, con la Municipalidad, hemos tomado esta triste decisión”. Versión que, a la hora de la verdad, no corresponde a la fidelidad los hechos, según fuentes municipales.

Corren nuevo tiempos

Nuevos tiempos corren en Quito y en el Ecuador de hoy. La actividad taurina, estrechamente ligada a sectores pudientes capitalinos y aniñados ecuatorianos, representa, quiéralo o no, las rancias costumbres de la oligarquía criolla, hoy de capa políticamente caída. Malos tiempos para un sector social de un país que decidió el camino de una revolución inspirada en nuevos valores ideológicos, éticos y estéticos. Un tiempo de cambio que puso en la mira a aquellas manifestaciones reaccionarias, colonialistas, antipopulares o, incluso, tradicionales ecuatorianas, representadas por una partidocracia desplazada del poder y puesta en descrédito por una nueva mirada ante la vida política del país. Bajo el ideario de la revolución ciudadana, el Ecuador votó en consulta popular si estaba o no de acuerdo en espectáculos que impliquen maltrato o muerte animal. La capital de los ecuatorianos, sede de la primera feria taurina de América, se pronunció en contra de la muerte de los toros.

Cambiando de tercio, nos permitimos ser más suspicaces que un toro de lidia. ¿Qué tan buen negocio político representa dar un golpe de efecto propagandístico, suspendiendo la principal celebración de la fiesta de Quito de cara a una elección presidencial? Adornados como toro con banderillas, no es exagerado colegir que los argumentos de atentado a la libertad de empresa o a las propias tradiciones de la ciudad, bien pudieren ser usados en la campaña contra el régimen. Un pase de pecho, electoralmente, perfecto. Pero a la hora de la verdad, en las elecciones presidenciales de febrero, se verá si los quiteños han sido tan taurinos o los toros son una actividad sustentada por la publicidad y el dinero invertido en un negocio millonario capaz de revertir la conciencia popular. 

Vamos a ver, majo, si la nueva mirada de un pueblo en proceso de cambio -definida por otros valores que dan a la vida una nueva dimensión- es capaz de sostenerse en la arena electoral.  La vida tiene otro sentido en el Ecuador de hoy, incluso para los astados, hasta donde vivir también es un derecho inalienable de los toros. Como no hay quinto malo, nobles o no, me inclino por el indulto de las víctimas de un espectáculo, cuyos referentes medievales y violentos se contradicen con el buen vivir de un pueblo que, ¡cómo no!, empezando por sus fiestas tradicionales, debe ser consecuente con su identidad y vocación de futuro. Enhorabuena.

miércoles, 14 de noviembre de 2012

CHILE: ECOS DE UNA DERROTA ANUNCIADA


Por Leonardo Parrini

En las recientes elecciones municipales que tuvieron lugar en Chile la coalición de derecha que eligió presidente a Sebastián Piñera en el 2010, perdió hoy la hegemonía política, mientras que la oposición de izquierda y centro se alzó con el triunfo electoral. El resultado de los comicios confirma un fenómeno muy particular y recurrente en Chile: los partidos y movimientos que llegan al poder se desgastan, vertiginosamente, en el ejercicio del gobierno, no obstante que mantienen las estructuras políticas, económicas y sociales intactas.

La derrota de la derecha se inscribe en la singular inamovilidad política de Chile que reproduce inalterables esquemas de poder, como si fuera el país atemporal por el que no pasa la historia. El Chile de Piñera se imita a sí mismo en la excluyente impermeabilidad social que hace que los sin apellido vivan y sucumban en la pobreza y los herederos de la riqueza  vivan y mueran más ricos aun. El Chile de Piñera reproduce un estado que reitera la esencia de un país intransferible en el que la burguesía criolla no ha dado jamás paso a transformaciones que superen las injusticias. Prueba de ello es que en 1973, cuando el pueblo desafío al statu quo con una revolución socialista a la chilena, la respuesta fue violenta y sanguinaria con el golpe de Estado que derrocó a Salvador Allende e instaló en el poder a Pinochet.

El gobierno de Piñera, genuino engendro del conservadurismo chileno, reproduce hoy el recetario pinochetista al pie de la letra y mantiene intacto el modelo económico heredado de la dictadura que está causando “inequidad, desigualdad, desnacionalización y desculturalización”. Un modelo “agropecuario-minero exportador que determina el crecimiento basado en la producción-exportación de bienes agropecuarios y metálicos (cobre). Un modelo basado en la demanda externa, como bien apunta el analista económico Luis Rosero M.

Chile confirma ser el país de una elite que gobierna para los mercados internacionales con visión macroeconómica, que Rosero califica de “impecable”. Sin embargo, bajo la epidermis exitista subyace la corriente de una “fuerte concentración del ingreso y la riqueza, creando una polaridad entre pocos ricos y muchos pobres”, concluye el economista. Piñera ha privatizado la riqueza y socializado la pobreza con la vigencia de un modelo neoliberal que deja en manos particulares lucrativos negocios de la educación, la salud, la vivienda y los fondos de pensiones, entre otros.

Este esquema ya pasó factura al país con un ingente costo social durante la dictadura de Pinochet. Volver a reproducirlo tercamente, es un despropósito mayúsculo de Piñera que le está costando el gobierno a la derecha. De persistir la testarudez macroeconómica del régimen, la izquierda y los sectores de centro sólo deben sentarse a la vera del camino a ver pasar el cadáver de su enemigo político. El descontento con la actual situación de Chile quedó fríamente expresado en la indiferencia del electorado, convocado esta vez voluntariamente, que marcó un récord histórico con un 60% abstención electoral.

Una lección de unidad

Un panorama desolador muestra un Chile indolente con el drama y la lucha de las grandes mayorías por sobrevivir. Esas mismas mayorías sentenciaron la derrota electoral de la derecha oficialista que perdió el control político en varios de sus bastiones emblemáticos. Un caso representativo es la derrota del alcalde Cristian Labbe, ex agente de la DINA, (aparato represivo de la dictadura militar), en la aniñada comuna santiaguina de Providencia donde fue vapuleado en las urnas por Carolina Toha, (hija de un ex ministro de Allende), a quien el “torturador chileno” había llamado despectivamente “ama de casa”, durante la campaña electoral.

Los comicios de octubre arrojan una lección agregada para el pueblo chileno: La urgente necesidad de unir las fuerzas del cambio en un proyecto político unitario, con transformaciones reales de fondo que muestren un camino distinto a las mayorías descontentas y justamente decepcionadas del continuismo derechista.

Las mayorías de una elección no son electoralmente endosables a otra, y la oposición chilena lo sabe. Es por eso que su tarea urgente consiste en enfrentar futuras elecciones en un bloque férreamente unitario. Por lo mismo que la actual oposición a Piñera, conformada por la  izquierda y el centro político, tendrá que inventarse nuevas utopías si quiere sacar de la desazón a los chilenos desencantados de las fórmulas derechistas y emprender una nueva tentativa de cambio de cara a los comicios presidenciales del próximo año.

lunes, 12 de noviembre de 2012

EL PODER PACIFICADOR DEL ARTE


Por Leonardo Parrini

No había leído en este último tiempo una idea más alentadora que la de Steven Pinker: la época actual es la menos violenta de la historia de la humanidad. Alentadora, mas no menos desconcertante, puesto que vivimos quejándonos de la violencia política, delictiva o deportiva y añorando un mundo de paz. Estas percepciones ciudadanas contradicen la tesis central del libro Los Ángeles que llevamos dentro, texto en el que su autor Steven Pinker, catedrático de Psicología Experimental en la Universidad de Harvard, apuesta por el declive de la violencia ya que de acuerdo con las estadísticas los crímenes, guerras y violencia familiar han disminuido en las últimas décadas.

La época en que vivimos - constata Pinker- es menos cruel en los ámbitos de la familia, la ciudad, las naciones y las relaciones internacionales. Nunca antes hubo menos genocidios, torturas, guerras, represiones y, por lo mismo, ha disminuido la posibilidad de morir de una muerte violenta.

¿Tendemos o no los seres humanos de manera innata a la violencia? Esta interrogante de Pinker no es menos inquietante, puesto que involucra la idea de que la violencia pueda ser consustancial a la naturaleza humana. Si nuestra condición ontológica como especie implica tener una carga genética de instintos violentos, equivale a negar una mejor opción al convivir pacífico entre los hombres. Pinker busca una respuesta intermedia y afirma que junto a los instintos violentos hay impulsos contrarios, como ángeles interiores, que ponen un equilibrio en la conducta humana.

El psicolingüista norteamericano, considerado “la estrella pop de la psicología evolutiva” por la revista Times, abriga la esperanza de que la violencia en sus formas históricas de tortura, esclavitud y ejecuciones no se vuelva a repetir. Pinker constata que el cese de hostilidades bélicas entre las naciones más desarrolladas es un hecho tangible desde hace 67 años. Sin embargo, sostiene que la discriminación no desaparecerá de la faz de la tierra y tampoco los homicidios, aun cuando el ser humano mantiene una convivencia pacífica sustancialmente distinta a las generaciones anteriores.

El arte de hacer la paz

Pinker cree en el poder de la música, literatura o del arte para expandir la empatía de la gente, puesto que el ser humano invierte “una enorme cantidad de tiempo en explorar mundos imaginarios”. Es decir, nos encantan las historias que para Pinker incluyen “formas narrativas tan dispares como los chistes, las leyendas urbanas, los programas de televisión o las películas”. De este modo los conflictos de intereses cobran una nueva dimensión “en el recinto seguro de la mente” y producen placer y empatía al verlos representados.

La función expansiva del hecho artístico como generador de empatía humana que señala Pinker, emerge a nuestro entender de la condición del arte como una actividad esencial del ser humano que restaura su capacidad de respuesta ante sus dramas y cuestionamientos existenciales. Precisamente, cuando la política, la economía o la religión se agotan como discursos que segmentan a los hombres entre sí, el arte surge como empatía, afinidad y congregación afectiva. Es en ese estado esencial de la creación estética que el hombre encuentra lucidez ética para reflexionar acerca de su condición humana. Si bien la idea original de Pinker nos sitúa  hoy en una época menos violenta que nos aleja del exterminio de la humanidad, concebir al arte como un poder pacificador es un buen síntoma de lo mucho que aún se puede avanzar en el camino que conduce a una disminución gradual de la violencia en el mundo.
                                                            

viernes, 9 de noviembre de 2012

STING CANTA POR EL YASUNÍ



Por Leonardo Parrini

“La verdadera riqueza de Yasuní no descansa bajo tierra ni en forma de minerales dorados, sino en su extraordinaria y única biodiversidad y en los pueblos indígenas que han elegido vivir en aislamiento, resguardados en la espesura de la selva…”

Bajo este principio, la iniciativa del gobierno ecuatoriano de renunciar a la explotación de reservas petroleras existente en la bio reserva del Parque Nacional Yasuní en la Amazonía del Ecuador, recibió el impulso del músico británico Sting. El célebre cantante de rock ha decidido realizar conciertos en el Ecuador en apoyo del proyecto Yasuní-ITT-Ishpingo-Tambococha-Tiputini por la importancia que representa para la comunidad internacional la conservación de esta bio reserva amazónica.

Sting es famoso por su compromiso político adquirido en defensa de los derechos humanos. En la década de los años setenta compuso un álbum con una serie donde destaca el tema Ellas bailan solas (They dance alone), en homenaje a las viudas de los hombres asesinados por la dictadura de Pinochet en Chile, luego del golpe militar que derrocó a Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973. Sting exhibe una amplia trayectoria en la ejecución de musica rock como uno de los más acreditados exponentes británicos de ese género musical. Esta vez encuentra una nueva causa en Ecuador, país que visitará el próximo año junto a su esposa Tride Styler para unir su voz a la conservación del Yasuní.

Yasuní paraíso biodiverso del planeta

El Yasuní fue declarado por la UNESCO en 1989 Bio-Reserva y Herencia, como uno de los lugares más biodiversos del mundo y habitat de la mayor variedad genéticas de animales y plantas del planeta. El parque abarca cerca de un millón de hectáreas de selva tropical virgen en la provincia ecuatoriana de Francisco de Orellana. Científicos presumen que ese territorio no se congeló durante la era del hielo, hace dos millones de años, convirtiéndose en refugio de fauna y  flora con especies endémicas que sólo se encuentran en la exuberante selva amazónica.

La región de Yasuní ha sido el hogar de aborígenes Waorani durante siglos, compartida con indígenas Tagaeri y Taromenane que en 1968 rechazaron la colonización y se refugiaron en lo profundo del bosque selvático para vivir en aislamiento, no contactados, en sus tierras ancestrales situadas entre los ríos Curaray y Napo. El Ecuador se ha comprometido a no explotar tres bloques petroleros ubicados en el parque Yasuní, beneficiado por un fideicomiso que administra el Programa para el Desarrollo de la ONU.

A cambio de dejar bajo tierra 846 millones de barriles de petróleo -quinta parte de la reserva total del Ecuador- el país recibiría 3.600 millones de dólares hasta el año 2023. Por lo pronto, sólo se han logrado recabar 200 millones con aportes de la comunidad internacional. Países como Francia, Japón, Canadá y Alemania han ofrecido realizar canje de la deuda que mantiene con ellos Ecuador, mientras China, Korea del Sur y Luxemburgo han comprometido su contribución económica como apoyo al proyecto Yasuní-ITT

Defensa de la naturaleza humana

El proyecto Yasuní-ITT recibe el impulso de Sting, precisamente, días antes de iniciarse la XI ronda que licitará bloques petroleros en el sur oriente del Ecuador. Aunque en aparente contradicción con la causa conservacionista, la decisión gubernamental ecuatoriana de explotar sus reservas hidrocarburíferas existentes en la zona suroriental del país, implica reforzar la política pública del régimen en el manejo de sus riquezas naturales “en beneficio de la región amazónica y de todos los ecuatorianos”.

El presidente Rafael Correa ha prometido “vencer la pobreza existente en la Amazonia ecuatoriana con recursos provenientes de la explotación de reservas no renovables” como el petróleo, en una región donde el mandatario no sólo ve culturas ancestrales y bio diversidad, sino la más deprimente miseria que afecta a miles de seres humanos en una zona que representa la mitad del territorio nacional.

Cuando la guitarra de Sting emita sus primeros acordes por el Yasuní y el legendario músico británico proclame su apoyo a la vida natural y biodiversa en esa reserva amazónica, el Ecuador habrá dado un paso coherente y trascendental en la defensa de la naturaleza y por lo más importante dentro de ella, el ser humano.




miércoles, 7 de noviembre de 2012

LAS RE-ELECCIONES PRESIDENCIALES


Foto eldiario.com
Por Leonardo Parrini

Aquí va a pasar lo mismo, me dijo una estudiante de periodismo en referencia a la reelección presidencial estadounidense. Pura intuición, -me dije- y le pregunté si es bueno o es malo que aquí en el Ecuador de la revolución ciudadana vaya a pasar lo mismo que en EE.UU. Se quedó un instante pensando y respondió con toda seguridad: es bueno porque quiere decir que no estamos improvisando las cosas en el país.

La reelección en EEUU

La reelección de Barack Obama, significa en el sentido gringo del término, dar una nueva chance al presidente. ¿Para qué? Para consolidar planes de gobierno y políticas que requieren de mayor plazo para obtener resultados. Por ejemplo, superar la crisis económica que cimbró los cimientos del sistema financiero con igual riesgo que un huracán.

Obama tiene el reto de reducir el desempleo, sacar de la incertidumbre a más de 43 millones de desocupados, aumentar la confianza en los sistemas de seguridad nacional, mejorar las políticas medioambientales y confirmar que la política exterior norteamericana no es un asunto de agentes secretos, sino de una actitud solidaria, menos invasiva y guerrerista, que dé lugar a la cooperación y fomento económico y social con aquellas regiones más deprimidas del planeta, si pretende mantener su influencia mundial. 

Deberá Obama escuchar con mas atención a los inmigrantes provenientes de países latinoamericanos, aliados naturales de EE.UU. en la búsqueda de mejores condiciones de vida. En este sentido, Correa ha deseado éxitos a Obama.

La reelección en Ecuador

En Ecuador podría pasar lo mismo. El país puede dar una nueva chance al presidente Correa para consolidar su proyecto político y dar golpes de timón, señalando en la brújula para dónde navegamos capitán. Al mismo tiempo, oportunidad de profundizar una organicidad política que garantice que el proyecto no depende sólo de la figura del presidente. También deberá profundizar el ideario del régimen, refrescándolo con nuevas utopías posibles. Y acaso lo más importante: efectivizar una real participación ciudadana en los planes políticos, sociales y económicos del gobierno.

La historia enseña cómo los países que han dado una básica continuidad a su gestión gubernamental, son los que obtienen mejores resultados en asuntos claves de política interna y externa. El arte de la política actual consiste en dar proyección al poder con crecimiento económico, profundización de la democracia representativa, mejoramiento del sistema productivo, generación de empleo, conquista de nuevos mercados y una ascendiente internacional coherente.

En ese sentido, en el Ecuador de hoy urge optimizar la gestión de política pública con la democratización de los beneficios petroleros en planes y proyectos de desarrollo nacional y regional. Dar pasos en firme hacia una revolución educativa y cultural que suponga la creación de nuevos paradigmas de desarrollo y acceso tecnológico. Iniciar una revolución cultural que remueva los cimientos de viejas concepciones excluyentes o maniqueista de las identidades culturales del país, avanzando en una visión universal de la cultura, desde nuestra particularidad latino andino americana.

La reelección presidencial debe ser vista como una opción de cambio. Un gobierno reelegido, inteligentemente debe renovarse y corregir errores, aprovechando la segunda oportunidad concedida por el pueblo. La reelección presidencial puede ser vista como la confirmación a un sistema de gobierno, a condición de que sepa cambiar lo que urge mejorar con flexibilidad y vocación de futuro. Si va a pasar lo mismo en Ecuador que en los EE.UU, como intuye la estudiante de periodismo, que la re-elección presidencial no sea, en el peor de los casos, el último día de continuismo y el primero de lo mismo.

martes, 6 de noviembre de 2012

ADIÓS AL JUGLAR DE BARRIO


Por Leonardo Parrini

La primera vez que lo vi fue en un festival de Viña del Mar, allá por los años sesenta. Era verano y como tantas otras veces, la canción estival para enamorar a una colegiala a orillas del mar, la trajo enredada en su guitarra  Leonardo Favio.

Era la suya entonces una música pura que desempolvaba viejas reminiscencias de tango y balada urbana, de versos simples que reencontraban lo poético en la cotidianeidad de las cosas, sin pujes de academia. Sus primeros versos aletargados caían con voz de ronca ternura y se adentraban en el corazón como viejos compañeros de soledades inconfesadas. Eran los años de hogares tibios e infancias robadas por el amor prematuro, apretujado en el vano de una puerta, de besos furtivos y palabras de ansiedades sin calmas.

Cuántas veces se anticipó Favio -en tantas de sus canciones- a esa declaración de amor, confesión que siempre quisimos musitar al oído a la noviecita de barrio, a la chiquilla inocente que conquistamos con lo mejor de su repertorio.  

Con sus canciones en los labios anduvimos de la mano de una púber colegiala y acariciamos su pelo tatareando sus estribillos como una promesa. En sus letras fuimos un poco pájaros sin nido, amantes de esquina arrabalera, bohemios transeúntes de una soledad que solo Favio comprendía en su pentagrama de trovador urbano.

Ya no tengo duda que alguna vez me añoraron, como en el bar de Favio, a la espera que siempre regrese en una melodía a poblar el corazón de la amante juvenil. Sentimiento recíproco de amores de estudiante. Aquellos que se llevan aprisionados entre las hojas de un cuaderno y se confiesan en un corazón dibujado en la corteza de un árbol.

Ahora que se ha muerto Favio, viene en el aire una melodía veraniega que se pone a esperar a la noviecita en una esquina de soledades rotundas. Porque nadie como Favio para atrapar el verano en sus canciones y hacerlo germinar de parejas caminando de la mano. Sus versos de suburbana amargura, sus consonancias de pibe o alegrías efímeras, porque hasta sus dichas cantó con buen ritmo de tristeza mía y nada más. Mentira, porque es de muchos, de tantos, de todos los que dejamos crecer nuestro corazón de ilusiones con sus canciones de juglar citadino.

No, no vamos a olvidar a Favio. Cómo no recordarle y olvidarnos que sus canciones nos devuelven al alma del niño que fuimos, al amante furtivo, al soñador de versos robados. Ahora que se fue cantando por esas calles vacías de una infancia robada en el tumulto de cemento que se agita silencioso como en una película muda. Sólo déjanos la chance de encontrarte, Leonardo  -otra vez será- en el bar, mientras tú también esperas que el amor te redima de esas soledades perentorias de las que sólo tu música pudo ampararnos en esa ronca ternura tuya. Hasta, entonces, !a tu salud, camarada, viejo juglar de barrio!

lunes, 5 de noviembre de 2012

ECUADOR EN LA MIRA DE LA CIA


Por Leonardo Parrini

Cuando el ciudadano de a pie escucha la sigla CIA, central de inteligencia americana, lo relaciona con espionaje, con golpes de Estado y tiene razón. La CIA nos remite a dos extremas percepciones: la siniestra intromisión gringa en los asuntos internos de los demás países del globo o una fantástica leyenda negra al estilo del cuento del lobo, que se dice que viene y nunca llega y cuando llega, nadie está prevenido.

Prevenido o no, el presidente Rafael Correa hizo el sorprendente anuncio días pasados de que la CIA invertirá más de 80 millones de dólares para influir en los resultados de los comicios presidenciales de febrero y desestabilizar al país con propósitos de arrebatar el poder a Correa y su revolución ciudadana. ¿Las fuentes? Dos disimiles personajes, cuya relación directa entre sí, al menos, es desconocida y que actuando cada cual por su lado, coinciden en denunciar presuntos planes desestabilizadores de la CIA en el Ecuador. Investigamos a los investigadores y contrastamos fuentes para sopesar si la versión presidencial pasa, sin más, a convertirse en verdad y eso sí sería otro cantar.

La investigación chilena

El presidente Correa mencionó a Patricio Mery Bell, periodista chileno de conocida trayectoria en círculos políticos como asesor de candidatos de la izquierda a las elecciones de su país en varias ocasiones. Mery a la fecha tiene siete procesos judiciales abiertos “por investigar a los poderosos”, incluidos personajes de apellidos empingorotados como Matthei, Luksic, Edwards y Saieh pertenecientes a esferas políticas y económicas intocables de Chile, allegados al presidente Piñera. Entre su palmarés investigativo, Patricio Mery exhibe también denuncias contra Carabineros de Chile, policía uniformada, por espionaje llevado a cabo mediante interferencia telefónica.

La denuncia de Mery relacionada con el Ecuador tiene que ver con un “supuesto complot internacional para desestabilizar al Gobierno de Ecuador y recuperar la hegemonía de EE.UU. en la región”. La información proporcionada por Mery en su portal Panoramas News, se vincula a su detención por presunta agresión a una mujer, lo que habría sido “un montaje” policial. El presidente Correa mencionó que, "según esta fuente, la internación de cerca de 300 kilos mensuales de cocaína, es parte de una operación de alto nivel dirigida y monitoreada desde las estaciones de la CIA y la DEA y de la embajada norteamericana para obtener fondos para financiar operaciones encubiertas que no son fiscalizadas o controladas por el Congreso de EE.UU." El propósito consistiría en "desestabilizar al Gobierno del Ecuador, cuyo Presidente ordenó desalojar la base militar de Manta (cedida a EE.UU. entre 1999 y 2009)", además de iniciar "negociaciones con China para llenar ese vacío de poder".

Mery, en referencia a las prácticas de la CIA, señaló en entrevista de prensa: “Desde el punto de vista de la inteligencia, en Estados Unidos se desarrollaron dos conceptos: la información es poder y manipularla te da el poder, y la lógica del enemigo interno. ¿Entonces qué hacen los servicios de inteligencia? Los servicios de inteligencia construyen escenarios falsos que se muestran como realidad, a través de lo que se denomina ‘periodismo objetivo’, de periódicos que son leales a la institucionalidad.”  Mery cita como ejemplo al diario El Mercurio de Chile, encabezado por el empresario Agustín Edwards Eastman: “El Mercurio fue financiado por la CIA. Todo el mundo sabe que Edwards se fue a hablar con Nixon, que trajo plata, que financió el golpe de Estado”, que derrocó a Salvador  Allende el 11 de  septiembre de 1973 e instauró la dictadura de Pinochet en Chile. Algo similar se estaría fraguando para el Ecuador de la revolución ciudadana.

Las investigaciones del embajador Craig Murray

El presidente Correa mencionó al ex embajador británico en Uzbekistán, Craig Murray, quien destacó anteriormente por sus denuncias contra el régimen de “carácter fascista” de Uzbekistan, cuya “práctica generalizada de la tortura fue puesta en marcha por la CIA y el M16, servicio secreto exterior británico, a través de la creación  de una red global de rapto, secuestro y tortura”.

Craig afirma en su blog que los planes de la CIA para Ecuador se relacionan con el caso Julian Assange. El propósito consiste en que “con Correa reemplazado por un presidente pro-EE.UU., el asilo de Assange será retirado (…) y Assange sería enviado inmediatamente a Suecia”. Craig, afirma que en el gobierno norteamericano creyó que “el problema Correa pasaría pronto, pero el Departamento de Estado ha sido sorprendido por el regreso de Hugo Chávez. Al igual que Correa, altos diplomáticos estadounidenses se habían convencido a sí mismos que Chávez iba a perder. El furor por el regreso de Chávez ha dado lugar a una imposición que el mismo error no se debe cometer en el Ecuador.”

Craig manifiesta que las operaciones de la CIA en Ecuador son “menos perturbadoras que en Venezuela” y escribe en su blog: “Me entero de que el presupuesto de los EE.UU., utilizando en su mayoría fondos del Pentágono, dedicado a influir en la elección ecuatoriana es $ 87 millones. Estos están destinados para la oposición y se utilizarán para financiar, sobornar o chantajear a los medios de comunicación y funcionarios. Contaremos con una serie de escándalos mediáticos y picaduras de corrupción contra el gobierno de Correa en las próximas semanas”. Esta afirmación de Craig se basa, según su criterio, en el hecho de que “los EE.UU. deseaban y estaban seguros de que Correa perdería” la elección presidencial de febrero, “pero ahora no lo están”.

Para que no nos sorprenda el lobo el Gobierno del presidente Correa debe tomar con mesura las denuncias de Mery y Murray y darle el respectivo seguimiento. El lobo ataca cuando ve exceso de confianza o cuando ya nadie confía en su ataque. La CIA de pronto hace lo mismo.

domingo, 4 de noviembre de 2012

LA BANCOCRACIA INTOCABLE

Foto Hoy.com.ec

Por Leonardo Parrini

La historia de los bancos es la historia del acopio del dinero ajeno. Historia que comenzó en Babilonia, (2000 años A.C.), con el esbozo del primer banco de la antiguedad que prestaba granos a los agricultores y negociantes que intercambiaban bienes entre las ciudades. Entonces, nadie dudo de las intenciones mercantilistas y el afán de lucro que animaba a los trapezitas de la antigua Grecia, prestamistas que engrosaban sus arcas con la práctica de la especulación, hasta la aparición de la primera oficina bancaria, el Banco San Giorgio en 1406 en Génova, Italia.

La moderna banca - o mesa de transacciones, según su significado original - tiene sus antecedentes en el siglo XVII con la creación del Wisselbank Amsterdamsche que tuvo lugar en Alemania, cuya misión de captar recursos en forma de depósitos y prestar dinero o servicios financieros fue heredada por la banca actual.

Las crisis capitalistas mundiales de los años 1929 y 2000 marcaron un hito en los sistemas financieros porque dejaron al descubierto su vulnerabilidad y minaron su credibilidad, nunca antes puesta en tela de juicio. Ecuador de fines del siglo XX vio cómo su sistema banquero, con cien años de existencia, tambaleaba y cortaba la cuerda por el lado más débil -sus clientes - para salvarse de la hecatombe de una quiebra generalizada. Después de una década del feriado bancario y posterior congelamiento de las cuentas de miles de personas en el Ecuador, dos expertos dan singulares miradas al fenómeno de la dinámica bancaria. 

El economista Jorge Rodríguez en su cuenta de Twitter nos recuerda, a modo de pastillas, que el principal banco ecuatoriano de entonces, Filanbanco, tuvo “dos quiebras una en manos privadas y otra igual de grande en manos del Estado” y que luego, intervenido por la AGD que administró los bancos quebrados, “a la deuda del Filanbanco le impusieron una tasa de interés Libor, más un minúsculo porcentaje, inaudito” La historia es conocida, el ex presidente Jamil Mahuad, refugiado hoy en EEUU, fue derrocado por permitir el feriado bancario y hoy Rodríguez nos recuerda que “la causa que se sigue en contra de Mahuad permanece por once años en una Sala de la Corte Nacional y que graciosamente se dictó el sobreseimiento definitivo de algunos funcionarios de Mahuad”. Además, habría que recordar con Rodríguez, que "las extradiciones de banqueros rateros han sido ofrecimientos de todos los gobiernos" Pero, hasta la fecha, no ha pasado nada en ese sentido.

No obstante, hay quienes piensan que los banqueros nacieron predestinados o intocables herederos de una condición de inamovilidad funcional absoluta. Predestinados a no perder ni arriesgar, parecería que el destino del banquero fuera siempre acaparar en su favor, sin un atisbo de sensibilidad social o sentido de justicia económica distributiva.

Walter Spurrier, analista económico, boga por una banca intocable y pronostica que el “régimen ha tomado medidas que en su conjunto tienden al debilitamiento del sistema financiero”. Spurrier se refiere a una serie de medidas, entre las que se cuentan: “la prohibición a inversionistas de tener participación a la vez en sociedades financieras y no financieras”; una la ley que “elimina los burós privados de crédito”, en beneficio de los sujetos de crédito y a riesgo de los prestamistas. La  restricción de la liquidez de la banca obligada a comprar bonos del Estado y la transferencia de “utilidades de las empresas financieras al Estado”. A este panorama descrito por el analista guayaquileño habría que sumar la propuesta electoral de que la banca financie el alza en el monto del Bono Solidario que el Estado confiere a los mas necesitados. Todo ello, concluye Spurrier, conlleva inevitablemente al “debilitamiento del sistema financiero”, que para subsistir deberá trasladar los riesgos a sus clientes, una vez más. Es decir que “la banca, ante los mayores costos, deberá recobrar rentabilidad ensanchando el margen entre las tasas de préstamos y depósitos”. Siempre gana la casa, la banca no pierde para que sus utilidades se mantengan inalterables.

¿A cuenta de qué seguir aferrándose a la inamovilidad funcional de la banca, por qué no exigir un nuevo sentido social a su gestión? ¿No sería más justo que la producción y distribución de la riqueza que tanto exige al Estado empiece por casa? Interrogantes para los dos aspirantes con más opciones de captar el poder en las elecciones de febrero próximo. Lasso, representante de los intereses de la banca, y Correa, desde los intereses del Estado, que en definitiva somos los ciudadanos de a pie. 

Banca y ciudadanía, son dos componentes esenciales del progreso nacional, siempre que éste vaya acompañado de justicia social, financiada a partir de un nuevo rol asignado a los banqueros. La banca recuperaría el más preciado capital: la confianza ciudadana, a condición de no seguir siendo considerada ente intocable, cuya inamovilidad funcional deje de ser un estatus de privilegio consagrado por quién sabe qué entelequia celestial.

viernes, 2 de noviembre de 2012

LOS MUERTOS VIDA ADENTRO


Extracto del libro en preparación RETRATOS HABLADOS de Leonardo Parrini

Los muertos vida adentro

A Pedro Jorge Vera, incansable viajero por las tierras chilenas.

La última vez que lloré fue el día que murió Allende, me dice Pedro Jorge, balanceando la copa de vino en su mano al compás del cuerpo vencido por los efectos del alcohol. Alza la mirada y escudriña una fotografía de Salvador Allende colgada en la pared de su biblioteca, y que trajo de Santiago en su último viaje que hizo en 1971 a la capital chilena. Es una imagen de rasgos perecederos, dice, como si de un momento a otro el rostro de Allende fuera a cambiar de expresión.

-Cuando escuche en la radio el asesinato de Allende no pude contener el llanto, - cuenta-, pero yo lloraba, no de pena, sino de orgullo de haber sido amigo de un ser tan entero  que sabía morir leal a sus principios y dando un ejemplo de decencia y de hombredad.

La copa de vino se balancea, peligrosamente, en la mano del escritor; sube y baja, y un borbotón de líquido burdeos cae y se absorbe en la alfombra, impregnando una machita oscura que se camufla en la tenue oscuridad de la habitación. El crimen de Allende fue una brutalidad que nos impactó a todos quienes amamos esa tierra generosa que es Chile, -reflexiona Pedro Jorge-mientras fluye como el vino el pajarear de la memoria, evocando los años cuando iba y venía de Chile, la patria de reserva. Tierra para él entrañable, a la que regresó cuando quiso amar o recuperar fuerzas para seguir hostigando, desde el exilio, a los gobiernos reaccionarios del Ecuador. La imagen de una ciudad fantasmal que recorrió, calle a calle, junto a los viejos amigos, asoma difusa en la opacidad de la memoria, como un barco que emerge de la bruma. Porque evocar es morir un poco, Pedro Jorge, disipa del olvido las jornadas de lucha política y los ajetreos literarios, vivencias irreversibles que forjaron el talante de este andante cadencioso que bambolea el cuerpo cuando camina.
-------------------------------------------------
Del sur, Pedro Jorge  iba y venía, como viento nerudiano sobre las uvas de Chile. En uno de sus viajes  en los años cuarenta, conoció a Pablo Neruda, en el bar Amaya de Santiago, donde solían reunirse los intelectuales de la época. En esa ocasión Neruda entregó a Pedro Jorge una carta dirigida al rector de la Universidad de Chile, para que le procurara algún trabajo, así dictó una conferencia sobre Simón Bolívar que le permitió “aliviar un tanto la penuria económica”.

El último encuentro con el poeta tuvo lugar en Isla Negra en los años setenta, a instancias de Edmundo Rivadeneira y otros ecuatorianos, Manuel Araujo Hidalgo y Fausto Falconi, con quienes solían reunirse en “la oficina”, un bar de la calle Compañía en el centro de Santiago. En ese lugar los encuentros sucedían “entre vino y vino, nostalgiabamos la patria, intercambiábamos noticias, soñábamos”. Durante una de las tertulias, Rivadeneira anunció que Neruda los recibiría en su casa de Isla Negra. Durante el encuentro “pasamos una tarde inolvidable, con mucho vino, muchas empanadas y otros comestibles, mucha literatura, mucha política”, cuenta Pedro Jorge. El vate chileno recordaba con lujo de detalles su primera cita con el escritor ecuatoriano en el bar Amaya, cuando intercedió por su situación personal.

En el setenta y uno, cuando era presidente de Chile Salvador Allende, Pedro Jorge retornó a Chile, y se encontró con la sorpresa de que su entrada al país estaba prohibida. Eran los vestigios de una orden dada por el ex presidente Alessandri, a solicitud de la embajada ecuatoriana, que protestó por una publicación del folleto Mañana en el exilio, que había circulado por dos ocasiones, clandestinamente, introducido en Ecuador desde Chile y “por estar conspirando contra el gobierno ecuatoriano”. Resuelto el inconveniente, Pedro Jorge permaneció en Santiago y volvió a reunirse con sus amigos de siempre. En esa ocasión los escritores y amigos de Neruda organizaron  una cena por los sesenta años del poeta. Pedro Jorge fue invitado y asistió con unos versos en sus manos que decían: Lámparas continentes y navíos, todos los materiales, como ríos, sobre tus mares han desembocado, Tus verdes años yo saludo, Pablo, tu corazón, tu Chile, tu venablo, tu fuerza de poeta y de soldado. El premio Nobel le envió, en retribución, su Memorial de Isla Negra, “con una expresiva dedicatoria”. Fue la última vez que Pedro Jorge estrechó a Pablo Neruda en un abrazo fraternal.   

En ese tiempo, por gestión de Manuel Araujo Hidalgo, conoció personalmente al candidato presidencial  Salvador Allende, quien le otorgó una entrevista para el periódico Cedric Belfrage The Guardian, en la residencia de la calle Guardia Vieja de Santiago.

-La sinceridad y la llaneza del líder chileno me impresionaron profundamente, -cuenta Pedro Jorge- desde entonces contrajimos una amistad, sino estrecha, al menos, leal, franca y cordial.

Como leal fue la amistad de sus amigos chilenos, que tantas veces lo cobijaron con la hospitalidad sureña que empieza en las buenas comidas, continua con los mejores vinos del mundo y no concluye, sino muchas veces con la muerte. Prueba de ello fue el gesto de Augusto Olivares, periodista muerto con Allende en La Moneda el 11 de septiembre, quien en cierta oportunidad organizó una colecta para solventar los gastos del escritor ecuatoriano en Santiago.

La relación de Pedro Jorge con Chile va más allá de ser su segunda y amada tierra; allí entre las uvas y el viento, en esa telúrica geografía, encontró una historia, un hogar, y a sus dos esposas que lo acompañarían en la vida y en la muerte. En Santiago casó con la escritora guayaquileña Eugenia Viteri, quien nos recibió gratas veces con su magnífica hospitalidad en las cordiales tertulias que tenían lugar en la casa de la calle Páez que compartía con Pedro Jorge en Quito. En uno de los encuentros Eugenia me obsequió su Antología del Cuento Ecuatoriano, que reseñé en la revista Diners, nota por la cual Pedro Jorge expresó públicamente su gratitud ante sus alumnos de la cátedra de Critica de las Manifestaciones Culturales que dictaba en la Facultad de Comunicación en la Universidad Central. La celebración de ese hecho tuvo lugar en uno de los bares próximos a la Universidad Central, en la calle América, donde apuramos las guayusas, y compartimos la charla con el grupo de los más allegados del curso. La atmósfera de “san viernes” duró hasta entrada la noche y, entre risas y cantos, descubrí la enorme capacidad discursiva de mi amigo y profesor que nos deleitó con la narración de sus peripecias “por los caminos del mundo” como solía decir.   

Uno de esos caminos fue, indudablemente, el territorio chileno donde Pedro Jorge resarció su espíritu combativo y exiliado, compartió alegrías y penurias y enalteció la narrativa latinoamericana desde una morada chilena. Durante 1971 viaja en tres oportunidades a Santiago, y allí conversa con el compañero Presidente y recibe de manos de Allende, el retrato autografiado frente al que evoca estas memorias. En los días posteriores al 11 de septiembre de 1973 Pedro Jorge toma la asignación del periódico Wochenpost de Berlín para realizar la cobertura de los acontecimientos que ocurrieron en Chile luego de golpe militar. En el aeropuerto de Pudahuel en Santiago se le impide el ingreso, por orden superior, “por haber estado cuatro veces durante el gobierno comunista”. 

Pedro Jorge pasa la mano por sus cabellos para despejar sus pensamientos, bebe un sorbo profundo del cabernet sauvignon que aun se entibia en la copa y repite una exclamación, con voz estentórea.   

-La última vez que lloré fue cuando murió Allende. A la final, uno lleva sus muertos vida adentro, carajo.

El escritor va hasta un anaquel de su biblioteca y saca un libro de portadas amarillas en el que se lee Gracias a la Vida, Memorias; lo abre y en sus páginas iniciales escribe una dedicatoria generosa: a Leonardo con el orgullo de haber sido su profesor, Pedro Jorge Vera. La tarde inaugura sombras tenues sobre los elementos. Pedro Jorge se sume en un profundo silencio, de pie frente a la fotografía del Presidente Allende.

Como un barco que zarpa de regreso volvemos a la realidad de una tertulia afable, levando las anclas que nos detuvieron en el recuerdo e izando el velamen de una amistad que perduraría hasta la mañana de marzo de 1999, cuando una llamada telefónica recibida en mi estudio me anuncia la muerte de mi inolvidable amigo y profesor con quien durante nuestro andar juntos, nos intercambiamos la patria.

jueves, 1 de noviembre de 2012

SANDY Y EL HURACAN ELECTORAL


Por Leonardo Parrini

El primer huracán del mes lo padeció Barak Obama ante las cámaras de televisión en el primer debate que sostuvo con Mitt Rommey. En esa ocasión el candidato republicano, con arrolladora personalidad, arreció contra un Presidente que capeó el temporal mientras trataba de explicar las debilidades de su gobierno en materia de economía, política laboral y seguridad nacional. Tres ejes que Rommey machacó con vientos huracanados que provocaron ostensibles daños en la imagen de un Obama que actuó a la defensiva y en segundo plano de la cámara y no pudo, a momentos, contrarrestar el dominio escénico de su contrincante.

En el primero de la serie de tres debates, el aspirante republicano a la presidencia de EEUU llevó la iniciativa en temas tan sensibles como la política exterior del régimen demócrata, que no supo distinguir “entre una manifestación y un ataque terrorista, tras el atentado al consulado en Bengazi, Libia, que dejó cuatro muertos estadounidenses, entre ellos el embajador, el pasado 11 de septiembre”. Potente argumento empleó Rommy también contra la política económica de Obama, cuyo gobierno al cabo de tres años de gestión, aún no logra superar la crisis del país que mantiene un 8.5% desempleo, 15 millones de personas sin trabajo y 49 millones de habitantes bajo la línea de la pobreza.

Sandy en auxilio del presidente

Rommey, luego del segundo y tercer debate enfrentó a un Obama recompuesto en su rol presidencial, y cuando se disponía a dar el golpe de gracia a su oponente, recibió el impacto electoral del huracán que arrasó con sus planes de campaña. Sandy, considerado uno de los fenómenos naturales más destructivos de la historia, en cambió le cayó literalmente del cielo a Obama. El fogueado candidato-presidente supo interpretar el sentir de su vapuleado pueblo que reclamó y encontró en el mandatario una actitud sensible frente al desastre. Las encuestas así lo confirman y sitúan a un Obama, más “preocupado de los afectados que de la campaña”, con un 50% de aceptación, contra un Rommey que ostenta el 45% de intención de voto a pocos días de las elecciones del 6 de noviembre, según el New York Time.

Un factor determinante, sin duda, es esa reacción norteamericana de unirse ante las tragedias, lección aprendida el 11S de manera brutal. Sentimiento nacionalista y unitario que, obviamente, capitaliza quien tiene el poder de mostrarse protector de su pueblo en momentos de inseguridad nacional. La actitud de Obama de suspender su campaña para ocuparse de la emergencia fue bien recibida por los electores. Rommey en cambio, urgido por sumar votos, siguió en campaña bajo el sol de la Florida, lejos de los negros nubarrones del huracán.

Bemoles de la política norteamericana que exige de sus líderes una correcta lectura de los fenómenos naturales y sociales. Conocedor de su pueblo, Obama estuvo acertado y leyó con tino la señal de la tragedia cuando fue visto, en las últimas horas, en New Yérsey, la zona más afectada por el huracán, como un jefe de Estado que se pone a la cabeza de su nación para enfrentar la adversidad.

El abc del marketing político indica que cuando tu pueblo sonríe, ríe a carcajadas con él; cuando sufre, llora a mares con él, pero enséñale cómo superar el sufrimiento. Los mejores presidentes norteamericanos lo saben y practican esta fórmula desde siempre. El efecto del ciclón disminuye sobre el territorio norteamericano, pero aumenta sobre la elección presidencial. Y quién sabe si Sandy, de no haberse extinguido, hubiese dado un huracanado voto por el Presidente.