GRANDES TEMAS - GRANDES HISTORIAS

E c u a d o r - S u d a m é r i c a

lunes, 17 de octubre de 2011

CON MI CORAZON EN YAMBO: CRONICAS DE UNA JUSTICIA PENDIENTE




















Por Leonardo Parrini

El documental Con mi corazón en Yambo de María Fernanda Restrepo, estrenado recientemente en el país, reabre una página vergonzosa del Ecuador de los años ochenta. Un episodio desconocido para una generación que, como su propia autora, aun siendo infantes eran dueños de una inocencia incapaz de hacerles creer que en su país podría darse un episodio criminal que terminara con la vida de dos niños igualmente inocentes.

En un lenguaje directo, entre la denuncia y la evocación, el filme narra pormenores conocidos e inéditos del crimen de Carlos y Pedro Restrepo, de 17 y 14 años respectivamente, detenidos ilegalmente la mañana del 8 de enero de 1988 en Quito; posteriormente torturados, asesinados y desaparecidos en manos de la policía ecuatoriana durante el régimen de León Febres Cordero.  

Con mi corazón en Yambo tiene la virtud de despejar la memoria en un país donde existen crímenes políticos y delincuenciales todavía en la impunidad, además de convertirse en una catarsis familiar que, aun con mucho dolor, debe significar paz y serenidad para los Restrepo Arismendi, sin que por ello deban claudicar ni un momento en su lucha por el esclarecimiento de la verdad total del hecho.

Ya en los aspectos formales de Con mi corazón en Yambo, el documental de María Fernanda Restrepo, nos pone en presencia de una nueva realizadora que entrega una ópera prima de gran factura fílmica, con una fotografía magnífica y un tono sobrio y conmovedor que no declina nunca la atención del espectador que asiste, con el corazón en un puño, a la narración de una historia aun sin final concluso.

El filme ha conseguido algo que parecía, por lo menos, imposible: el mandato presidencial de reabrir las investigaciones con la promesa de “vaciar Yambo de ser necesario”, según declaración del Presidente Correa, para encontrar vestigios de los cuerpos de los adolescentes asesinados y presuntamente sumergidos en esa laguna.  

Con mi corazón en Yambo nos deja un interrogante: ¿Cuál sería el último capítulo cerrado, ahora sí con justicia plena, del caso Restrepo? Pregunta pertinente, toda vez que el Estado ecuatoriano reconoció su crimen. ¿Será suficiente una digna sepultura para los jóvenes Restrepo, cárcel para los implicados que no han sido sentenciados, saneamiento de la policía de aquellos efectivos que son mostrados en el filme y que aún permanecen en servicio activo?

El mejor sentido de justicia con los hermanos Restrepo es confirmar que en Ecuador hemos logrado consolidar una nueva cultura política, donde la vida es lo más importante y que las diferencias no se dirimen ya con las armas, ni en las mazmorras de tortura y que los excesos de toda índole, provenientes del Estado o de la sociedad civil, son del todo inadmisibles. En estricta justicia, Con mi corazón en Yambo debe conmovernos y movernos a ser un mejor país. 

sábado, 15 de octubre de 2011

EL FANTASMA DE LOS INDIGNADOS RECORRE EL MUNDO


Por Leonardo Parrini

La manifestación popular emergida del seno de la sociedad civil y convocada originalmente en España, pone de relieve a nivel mundial el descontento popular y masivo con el actual sistema económico internacional que, lejos de dar respuesta a los acuciantes problemas económicos y sociales, ha profundizado la brecha entre los poderosos y los vilipendiados.

El sábado 15 de octubre del 2011 será recordado como el inicio de una jornada de protesta internacional que cuestiona, desde sus bases mismas, el sistema capitalista transnacional, descontento que crece como bola de nieve en rechazo a los regímenes políticos europeos, asiáticos y americanos que han impuesto las políticas neoliberales en la conducción de sus economías.  

El movimiento mundial denominado Unidos por el cambio, que ha convocado a la indignación a millones de ciudadanos de distinta procedencia social y política, tuvo su origen en Madrid y no resulta extraño que sea en ese país europeo que ha acusado, con mayor rigor, los síntomas de desempleo y especulación financiera de una crisis económica de graves consecuencias sociales.  

La marcha de los indignados que se ha tomado las calles de las principales ciudades del mundo deja una didáctica clara. El mundo se cuestiona a sí mismo, a partir de un sistema económico que ha profundizado la pobreza, la discriminación y el poder del capital financiero internacional. El movimiento excede las estructuras de los partidos y movimientos organizados para convertirse en una convergencia mundial de descontento, cuyas consecuencias son aun imprevisibles.

Los motivos están a la vista. El capitalismo, ahora sin la disputa alternativa del socialismo real, no ha demostrado a partir del derrumbe de los regímenes socialistas europeos, ser la respuesta idónea a las necesidades materiales y espirituales de millones de seres postergados en el planeta. Para muchos está claro que el mundo no es más justo después de la caída del Muro de Berlin que arrastró al derrumbe del sistema que le disputaba la hegemonía al capitalismo. Hoy día la indignación de los condenados de la tierra, acaba de inaugurar una tormenta con vientos que estremecen los cimientos del sistema político social imperante, como un fantasma que recorre el mundo.

viernes, 23 de septiembre de 2011

AY HOMBRE… ¡Qué historias y qué ritmo!


Por Leonardo Parrini

Un vallenato para cada historia con un ritmo que mezcla amor y desamor, con una cadencia tristona que no descarta los temas sociales.  Su mejor exponente Jorge Celedón, desde la Guajira, nos dice porque, ay hombre, mejor es decir la verdad que mentir.

De poca estatura y con una voz privilegiada, Jorge Celedón, oriundo de Villanueva en la guajira colombiana, es un gigante del género vallenato. Nacido en cuna de músicos a los ocho años interpretó el tema Drama Provinciano, con la agrupación El Doble Poder, que lideraba su célebre tío Daniel Celedón quien junto a Ismael Rudas hizo famoso por primera vez el tema La Gota Fría.

En la época del Binomio de Oro del vallenato, a la muerte de su integrante  Rafael Orozco , el joven Jorge Celedón entró a la agrupación para hacer dúo con Jean Carlos Centeno. De esos años son los éxitos  No Pude Olvidarte, Parrandita Parrandón, entre otros. Jorge Celedón, con humildad propia de los grandes, se reconoce uno más del género cuando le preguntamos si es o no el rey del vallenato.

-No, no. Mira  me siento un intérprete más de los que hay que voy por el mundo cantando  este género que lo queremos tanto que  lo llevamos en el alma. Bueno, el vallenato es una manera de expresarnos, de un pueblo que canta su felicidad su tristeza, dice Jorge.

Historias con cadencia tristona

El vallenato con una cadencia tristona y letras que narran aventuras de amor y desamor ha conquistado el gusto de millones de fans en el mundo entero. Melodías sincopadas en el acordeón de Jimmy Zambrano, son marcadas por percusión tradicional al ritmo de la agrupación de Celedón, ganador del premio Grammy Latino en 2007, para convocar a miles de ecuatorianos que hacen suyas las alegrías y tristeza  que narran los vallenatos.

- El vallenato es abierto, hay  temática de todo también se tocan los temas sociales, tu encuentras  canciones vallenatos costumbristas y románticas. Yo creo que en el vallenato se identifica ese sentimiento que hace que las personas se tomen estas historias para sí. Definitivamente el vallenato tiene la canción perfecta  para cada sentimiento y por eso es posible que cada vez donde vamos el vallenato hace que la gente se identifique con él, concluye Celedón.

En Ecuador Celedón se siente como en casa porque es recibido con un constante afecto por un  pueblo que lo considera un hermano que nos hace emocionar con sus canciones de la guajira.

-Bueno, gracias a Dios encontramos el camino de paz y hermandad como dos pueblos hermanos y ahí vamos, las cosas van por buen  camino, nuestros presidentes están haciendo las cosas bien  en ese sentido.

Una mentira que duele

Su mayor éxito que lo catapultó a la fama mundial recoge una expresión criolla muy colombiana Ay hombre, para contar una historia de mentiras y verdades que aun duelen, según su autor.

-Ay hombre es de mi autoría, es una canción que hice porque por una mentira perdí algo de mucho valor, esa es la historia, sino que yo un nunca digo nombres por respeto a la persona.

Insistimos en que nos diga quién fue la musa afectada que inspiró su mayor éxito, pero Jorge Celedón con el recato de todo un señor prefiere enterrar su nombre y recuerdo en el fondo de su alma vallenata.

- No cada quien hace su camino y hay que guardar el respeto y es mejor reservarse el nombre, pero si es por una mentira donde se pierde todo, tantas veces le mentí y hoy me duele la verdad y de ahí nace la canción.

Así, con un secreto celosamente guardado, Jorge Celedón, nos propone la receta de una vida en plenitud como reza su nuevo éxito: Lo que tú necesitas es amor, un hombre que te quiera, que te de su vida entera, que te llene de gloria en cada primavera.

lunes, 12 de septiembre de 2011

LA EDUCACIÓN DE PINOCHET


Fotografía Leonardo Parrini. Quito Ecuador
Por Leonardo Parrini

Al grito de “se va a caer, se va a caer…la educación de Pinochet!”, un centenar de estudiantes ecuatorianos universitarios se dieron cita frente a la Embajada de Chile en Quito para solidarizar con el movimiento estudiantil chileno que ya cumple 4 meses de movilización demandando del Gobierno de Sebastian Piñera se cumpla lo que consideran el derecho a la “calidad y gratuidad de la educación estatal”.

POR EL DERECHO A LA EDUCACION

Jorge Poblete, chileno participante en la manifestación dijo que “las universidades están haciendo lucro de la educación, el estudiante chileno exige una educación gratuita”, mientras que José Sáez, compatriota suyo, declaró que “el tema de la gratuidad y el tema de calidad es el tema principal: hasta dónde el Estado es capaz de plantear la educación como un derecho para todos los ciudadanos; mientras los estudiantes hablan de la educación como un  derecho, el Gobierno de Piñera habla de la educación como un bien, es decir como mercancía”.

Juan Francisco Torres dirigente de la Universidad Central del Ecuador  “a nivel latinoamericano se está viviendo una movilización de los movimientos sociales encabezada por el movimiento estudiantil chileno en contra del neoliberalismo como una alternativa política, los estudiantes ecuatorianos solidarizamos con los compañeros chilenos en su lucha”. Por su parte el dirigente de la Universidad Católica de Quito, Alan Caiza manifestó “estamos dando un apoyo contundente al movimiento estudiantil chileno, estamos defendiendo una educación sin fin de lucro, sino una educación con un fin de bienestar colectivo.”

CONTRA LA EDUCACION DE PINOCHET

Los estudiantes chilenos de nivel secundario y universitario sostienen ya una serie de manifestaciones realizadas a nivel nacional   desde mayo de 2011, que se han llegado a considerar como las movilizaciones más importantes de los últimos años y una de las mayores desde el retorno a la democracia.

Las movilizaciones han surgido de parte de estudiantes que rechazan el sistema educacional chileno que provee una amplia participación del sector privado respecto a la del Estado. Actualmente, solo el 25% del sistema educativo es financiado por el Estado, mientras que los estudiantes aportan el otro 75%. Este sistema fue originado durante la dictadura de Augusto Pinochet a lo largo de los años 1980.

UNA PISCINA SIN AGUA

En las últimas horas existe un estancamiento en torno a una posible solución del conflicto, al respecto Camila Vallejo, Presidenta de la FECH señaló en Santiago que “sentimos que la intención del Gobierno es llamarnos a una mesa de trabajo para legitimarse como los que van a resolver el conflicto, pero postergando los temas que realmente son estructurales para el final, para que la mesa no llegue a acuerdo y quedemos validando un espacio que no va a ser conducente”. En esa línea, dijo que “se nos está invitando a lanzarnos a una piscina que no tiene agua".

domingo, 4 de septiembre de 2011

LA ISLA DE ROBINSON CRUSOE, MÍTICA EN LA TRAGEDIA


Por Leonardo Parrini

El accidente aéreo de la nave Casa 212 de la FACH, con un saldo de 21 personas fallecidas, ocurrido en la isla chilena de Juan Fernández, célebre por la presencia de Robinson Crusoe en sus costas localizadas a 650 kilómetros al occidente del continente, genera opuestas lecturas de un hecho donde la realidad una vez más es rebasada por la cobertura mediática. 

Seis de las víctimas del accidente, lideradas por el empresario Felipe Cubillos, formaban parte de la organización Desafío Levantemos Chile que iba hacer seguimiento a la reconstrucción de escuelas en la isla Juan Fernández, arrasada  por el tsunami de febrero del 2010. Un equipo de prensa de TVN Chile de 5 profesionales, encabezado por el conocido comunicador y presentador Felipe Camiroaga, 2 miembros del Consejo de Cultura, 6 tripulantes al mando de la piloto Tte. Carolina Fernández  y dos efectivos de la FACH integraban la nómina de personas que abordó la nave que se estrelló en el mar,  luego de intentar aterrizar por dos ocasiones en condiciones climáticas muy adversas.

Ante estos hechos la prensa chilena e internacional montó un operativo de trascendencia mundial con una cobertura ininterrumpida y entrevistas a voceros de diferentes instancias del estado chileno, Marina, Fuerza Área, Ministerio de Defensa, Presidencia de la Republica que, a través de intervenciones en vivo iban construyendo la trama de los hechos, no sin evidentes contradicciones.

El país y el mundo asistía asombrado a otra jornada que, al paso de las horas cobraba dimensiones mediáticas similares a las que se dieron en el caso de los 33 mineros chilenos. Y con ingredientes calcados: un país unido por la desgracia que reacciona, emocionalmente, enviando mensajes de “fuerza y unidad” ante mundo. Un régimen político que se suma a ese sentimiento para mitigar su imagen deteriorada, después de un enfrentamiento de dos meses con los estudiantes. Sentimiento popular que es asimilado y direccionado por los medios, que incluye la creencia popular de que existan sobrevivientes bajo la premisa de que “la esperanza es lo último que se pierde”, pese a que todo apuntaba a un siniestro aéreo donde es imposible que alguien sobreviva ante lo violento y destructivo del impacto de la avioneta sobre un mar embravecido.

Los otros elementos del escenario mediático están allí y recorren el mundo a través de las cadenas informativas. La reacción gregaria de los chilenos ante las tragedias colectivas, su actitud solidaria que se traduce en romerías de peregrinación, cadena de oración con encendido de velas y ofrendas florales  y escenas de llanto en los sitios de los hechos, que son captadas por las cámaras bajo una lluvia pertinaz.

Un presidente Piñera con rostro compungido enfrenta los medios, esta vez para expresar “su pesar” y dejar en manos de su Ministro de Defensa, Andrés Allamand,  la interpretación técnica de los hechos que, pese a todas las evidencias, nunca habla del estrellamiento de la nave en forma clara, no obstante que ya se han encontrado restos de la nave destruida,  y luego se refiere a los pasajeros como “desaparecidos”

Con paso de las horas el sentimiento mítico de la gente crece y ya se habla de las víctimas como “héroes”, con un fervor propio que explica por qué los seres humanos somos tan proclives a la creación de ídolos, a la búsqueda de referentes y deidaes que nos rediman de nuestros males. A eso se suma la negativa de aceptar la realidad y forjar desproporcionadas expectativas en torno a la milagrosa posibilidad de que los pasajeros de la nave destruida sobrevivan y se escriben carteles como “si los 33 vivieron por qué no los 21” o “fuerza, estamos con ustedes”.

La otra lectura del mismo hecho

Una lectura serena de los hechos nos llama a separar lo mítico de lo real. Se trata de un accidente tremendamente lamentable, por la pérdida de valiosas personas que iban a la isla de Juan Fernández en una campaña de ayuda social, profesionales que mueren cumpliendo una loable labor de reconstrucción e información en beneficio de la comunidad.

Cierto es también que los medios saben ya lo que vende en Chile, tanto como en el exterior, y organizan jornadas de cobertura que dejan de ser solo informativas,  para convertirse en teletones ininterrumpidas por días, donde todo el mundo emite opiniones, sin estar debidamente informado, generándose una ola comunicacional que no distingue lo verdadero de lo falso.  

Chile muestra en estos casos sus virtudes y defectos, a flor de piel. Un sistema de rescate en manos de la marina chilena, que técnicamente deja ver sus costuras: se dijo que la baliza de la nave, que es un mecanismo de alarma y ubicación satelital, se activó ante el impacto y comenzó a emitir señales  como evidencia de que el avión se estrelló. La señal, dicen los expertos, no es sonora del tipo auditivo sino del tipo data y de moderna tecnología; no obstante, en los primeros momentos se informa que ese aparato está flotando en el mar “porque no emite señales una vez sumergido”, luego se desmiente y se declara a la prensa que se trata de señales auditivas de un radio aficionado que captó el satélite y que, por tanto, no puede ser del avión. ¿Cómo puede haber un equívoco de esa naturaleza entre técnicos que se suponen profesionales en el tema?  
No deja de ser significativo que, pese a la enorme  tecnología desplegada por el operativo que incluye más de mil efectivos militares, sean los pescadores artesanales en sus pequeños botes, quienes rescaten a los primeros  cuatro cadáveres del mar. Recordemos, además, que los sistemas de alarma marítima no pusieron a tiempo en marcha un operativo de evacuación en el tsunami del 2010 donde se habrían evitado cientos de víctimas. Precisamente, fue el abuelo de un menor desaparecido en el tsunami quien encontró la primera víctima de avión destruido flotando en el mar.

Así entre, mitos y verdades, Chile enfrenta otra de sus  jornadas trágicas y mediáticas que recién empieza, aún falta lo más importante rescatar del mar a las 17 víctimas restantes del accidente y establecer en breve plazo las causas de un siniestro que enluta a 21 familias que deben ser resarcidas en sus derechos ciudadanos.

La  isla de Juan Fernández,  célebre por la presencia en sus costas del legendario Robinson Crusoe, no ha dejado de ser mítica, más aun en la trágica existencia de sus habitantes y advenedizos.

viernes, 2 de septiembre de 2011

EN EL NOMBRE DE LA HIJA, UNA COMEDIA TRISTE E IRREVERENTE




















Por Leonardo Parrini

La película de Tania Hermida, En el nombre de la Hija, tiene un asunto audaz. Una trama de contenido en que las vivencias de los protagonistas se contraponen entre un mundo tradicional, conservador, donde la religiosidad es el signo fundamental, opuesto a una visión atea, racional de la vida,  que pone en entredicho los cánones establecidos por la tradición de un país  que hoy se reinventa  a sí mismo.

La historia ocurre en un valle serrano de Ecuador en 1976, mientras Manuela y su hermano menor Camilo pasan unos días de vacaciones junto a sus primos en la hacienda de sus abuelos. La niña, hija de padres comunistas, se enfrenta a la disyuntiva de ser bautizada en el núcleo familiar católico de sus abuelos, dando paso a un conflicto de la niña con el entorno familiar. El encuentro con un tío loco, que vive encerrado en la biblioteca familiar abandonada de donde libera a las palabras de los dogmas que las encierran, es el símbolo central de la película que cuestiona la nomenclatura y el sentido de las cosas, a través de pinceladas oníricas y a momentos surrealistas.  El encuentro con el pariente provoca un giro en la vida de la niña Manuela quien, a partir  de ese momento, cambia su relación con las palabras y con los nombres incluido el suyo propio.   

En el nombre de la identidad

El filme juega con el cambio de nombre de las personas como una metáfora de búsqueda esencial de identidad.  Quién eres, no cómo te llamas, parece ser la interrogante que nos sugiere la película de Hermida que en su opera prima Qué tan lejos ya nos venía cuestionando el sentido mismo del ser ecuatoriano.  Los nombres pueden ser varios: en el nombre del padre, del hijo y hasta del espíritu santo, pero Tania Hermida propone en el nombre de la hija, en clara y subversiva propuesta,  puesto que una niña, como mujer, suele ser doblemente atrapada por una realidad conservadora y machista, enclaustrada en mitologías tanto paganas como religiosas.

Tania Hermida ha dicho que como realizadora le interesa “’explorar los procesos de reconstrucción de los sentidos y reinvención de la propia identidad de los personajes, cuyas certezas se ven amenazadas en el transcurso de una historia”, en el contexto de una película que, según su expresión, es una comedia y triste e irreverente.

En el nombre de la hija opone un juego de conceptos y emociones, a  través del lenguaje de  niños que refleja la realidad de sus adultos inmediatos, padres y familia, pero que resulta  auténtico, a partir de un sincero argumento que reproduce las contradicciones y temores adultos.

Formalmente el filme está hecho con una cámara juguetona, que se mete en el ritmo y lenguaje de los niños, para producir una fotografía  impecable, de tonos apastelados y difusos, a momentos evocadores de un tiempo ido cuya responsabilidad recae en Armando Salazar.

La producción, a cargo de Paula Parrini y Mary Palacio, consigue los elementos indispensables para  realizar un filme de época, en que el arte y la puesta en escena están al servicio de una estética tan barroca o elemental, según sea el requerimiento de la propia realidad setentera y rural que el filme recrea.

Una actuación sobresaliente de los protagonistas con un casting acertadísimo, es uno de los valores de filme de Hermida como Directora, trabajo nada fácil tratándose de actores primerizos en el caso de los niños Eva Mayu Mechan y Markus Mechan y un grupo de niños que no sobrepasan los 13 años de edad y que logran autenticidad en sus roles, junto a actores ya consagrados como Pancho Aguirre.

La música original de Nelson García, y la adicional de Javier y Felipe Gangotena, es un capítulo aparte por la sugestión de crear atmósfera, que no dramatiza ni adorna, sino que profundiza sentimientos con ramalazos tonales, en piano y guitarra, puestos con pasión en momentos claves del filme.

Audaz, alegórica, irreverente, la película En el nombre de la hija, se pone en el campo de interés  del público masivo por su contenido transparente, matizado con sutil humor que brota de la  espontaneidad de los niños protagonistas y también por la forma de comedia triste, sincera con sus propios sentimientos expiatorios de culpa de un país que se esfuerza por reinventarse a sí mismo. 

jueves, 1 de septiembre de 2011

PINK FLOYD, EL REGRESO DEL ROCK SINFÓNICO


 Por Leonardo Parrini

Una noticia recorre el  mundo musical: la legendaria banda británica Pink Floyd inicia desde este mes de septiembre la reedición “más completa” de toda su obra de rock sinfónico que estará disponible en todos los formatos digitales (CD, DVD, Blu-Ray y Super Audio CD) y para iPhone.     

Roger Faxon, presidente de EMI Group, declaró que se trata de una colaboración “única” entre la compañía y uno de los grupos más creativos e influyentes de la historia de la música. Hemos trabajado juntos durante más de un año en este proyecto que incorpora todos los elementos que ha hecho de Pink Floyd una de las fuerzas inspiradoras de la música moderna”, ha dicho el ejecutivo, quien explica que “Why Pink Floyd?” se debe a que “su música es única y la música de calidad nunca pasa de moda”.

El primer lanzamiento se hará el 26 de septiembre de 2011 con ediciones expandidas y especiales de “The dark side of the moon” en varios formatos digitales y también en un vinilo para coleccionistas.

El próximo 7 de noviembre comenzará la segunda fase del proyecto que se centrará en el álbum “Wish you were here”, incluyendo la única grabación de la histórica canción realizada por el legendario violinista de jazz Stephane Grappelli. Al mismo tiempo se publicará “A foot in the door: The best of Pink Floyd”, una colección de sus canciones de mayor éxito que se reúnen en un disco por primera vez en la historia de la banda.

Pink Floyd que, a partir de 1962, evolucionó del rock sicodélico al rock progresivo y, finalmente, a tonos de gran factura musical  de un rock sinfónico de compleja polifonía, ha creado obras de oscura estética, cuya temática va desde la realidad existencial del individuo contemporáneo, hasta la tragedia épica  de un mundo convulsionado por las guerras.

Con potente viso de denuncia la estética de Pink Floy, con claros puntos de ruptura con lo establecido,  rebasa los esquemas expresionistas de una música llevada a lo más intenso de la armonía polifónica, con acompañamiento orquestal sinfónico e instrumentos electrónicos propios del rock clásico de los años sesenta y setenta.

La experiencia musical de Pink Floyd supone un acentuado virtuosismo con las guitarras acústicas de Gilmour, unidas a los fantasmagóricos acordes que el tecladista Wright saca al piano electrónico, sumado el profundo bajo de Rogers Water y la percusión de Mason de penetrante y sincopado ritmo.

La distorsión y el progresivo fraseo de guitarra punteada por Gilmour, pletórica primera guitarra de Pink Floyd, preñada de rabia insólita, incursiona en una experiencia sonora de brillantes acordes, “tan hermosos como crudos”, alcanzando una inédita dimensión musical. La reedición de la obra de Pink Floyd, supone el regreso de una expresión musical que ilumina, como una luz cenital, el oscuro signo de nuestros tiempos.  

miércoles, 24 de agosto de 2011

¿LIBIA, SANGRE SUDOR Y LÁGRIMAS?



















Atilio Boron

La suerte del régimen libio está echada. A estas horas la única cuestión pendiente es el destino de Muammar Gadafi: ¿se rendirá o luchará hasta el fin?, ¿será Allende o Noriega?, ¿vivo o muerto? y, si vivo, ¿qué le espera? El exilio es altamente improbable: no tiene quien lo reciba y, además, su inmensa fortuna, depositada en bancos de Estados Unidos, Inglaterra, Francia e Italia está bloqueada. Lo más probable será que siga la suerte de Slobodan Milosevic y termine enfrentando las acusaciones del Tribunal Penal Internacional (TPI), que lo acusará por genocida al haber ordenado a sus tropas que disparen contra de su pueblo.

Haciendo gala de una obscena doble moral, el TPI va a acoger una petición de un país, Estados Unidos, que no sólo no ha firmado el tratado y que no le reconoce jurisdicción sobre sus nacionales sino que lanzó una pertinaz campaña en contra del mismo obligando más de un centenar de países de la periferia capitalista a renunciar a su derecho a denunciar ante el TPI a ciudadanos norteamericanos responsables de violaciones semejantes -o peores- que las perpetradas por Gadafi.


En una entrevista reciente Samir Amin manifestó que toda la operación montada en contra de Gadafi no tiene que ver con el petróleo porque las potencias imperialistas ya lo tienen en sus manos. Su objetivo es otro, y esta es la segunda razón de la invasión: "establecer el Africom (el Comando Militar de Estados Unidos para África) actualmente con sede en Stuttgart, Alemania, dado que los países africanos, no importa lo que se piense de ellos, se negaron a aceptar su radicación en África."

Lo que requiere el imperialismo es establecer una cabeza de playa para lanzar sus operaciones militares en África. Hacerlo desde Alemania aparte de poco práctico es altamente irritativo, por no decir ridículo. Ahora tratarán de que el régimen lacayo que se instale en Trípoli acepte la amable “invitación” que seguramente le cursará la OTAN. De todos modos, el operativo no será para nada sencillo, entre otras cosas porque el Consejo Nacional de la Transición (CNT) es un precipitado altamente inestable y heterogéneo de fuerzas sociales y políticas débilmente unidos por la argamasa que sólo le proporciona su visceral rechazo a Gadafi, pese a que no son pocos quienes hasta hacía pocos meses se contaban entre sus más obsecuentes y serviles colaboradores.

Hay fundadas sospechas para creer que el asesinato aún no aclarado del ex jefe militar de los rebeldes, Mohammed Fatah Younis, ex ministro del Interior de Khadafy y ex comandante de las fuerzas especiales libias, fue causado por un sector de los rebeldes en represalia por su actuación en el aplastamiento de una revuelta islamista en la década de los noventas.

Otro ejemplo, no menos esclarecedor que el anterior, lo ofrece el mismísimo presidente del CNT. Según Amin, Mustafá Abdel Jalil es “un curioso demócrata: fue el juez que condenó a las enfermeras búlgaras a la muerte antes de ser promovido a Ministro de Justicia por Gaddafi," cargo en el que se desempeñó desde 2007 hasta 2011.

El CNT, en suma, es un bloque reaccionario y oportunista, integrado por islamistas radicales, socialistas " (estilo Zapatero o Tony Blair"), nacionalistas (sin nación, porque Libia no lo es) y, como señala el analista internacional Juan G. Tokatlian, "bandidos, empresarios, guerrilleros y ex militares" para ni hablar del faccionalismo tribal y étnico que ha marcado desde siempre la historia de ese territorio sin nación que es Libia. Por eso no existen demasiadas razones para suponer que el CNT inaugurará un período democrático. Sus miembros no tienen mejores credenciales que Gadaffi y pesa sobre ellos la irredimible infamia de haber invitado a las potencias imperialistas a bombardear sus ciudades y aldeas para viabilizar su derrocamiento. 


Por eso, lo más probable es que una vez derrotado el régimen las sangrientas luchas intestinas y la ingobernabilidad resultante tornen inevitable para las potencias imperialistas entrar en otro pantano, como Irak y Afganistán, para establecer un mínimo de orden que permita organizar su rapiña. Desgraciadamente, lo que le espera a Libia no es la democracia sino un urbulento protectorado europeo-norteamericano y, como dijera Winston Churchill de su país en tiempos de la Segunda Guerra Mundial, sangre, sudor y lágrimas.

Dr. Atilio Boron, director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales (PLED), Buenos Aires, Argentina

sábado, 20 de agosto de 2011

EL CINE DE RUIZ, UNA TORSIÓN DE SU TIEMPO


Por Leonardo Parrini
Había nacido al  sur del mundo, en Puerto Montt,  el invierno de 1941, pero abandonó Chile después del golpe militar de 1973 para radicarse en Francia. Desde sus primeros ensayos fílmicos Raúl Ruiz llevó el sello del cine experimental a planos de sobria maestría, con despliegue de recursos estilísticos nada convencionales en que la perspectiva clásica es frecuentemente relevada  por una suerte de torsión.  
Su opera prima, Tres tristes tigres (Chile, 1968), avizora ya su ulterior lenguaje cinematográfico en que el hermetismo metafórico de su propuesta narrativa lleva el estigma de los planos y ángulos imposibles de una cámara ubicada con irreverente surrealismo ante la realidad narrada con humor cáustico, ironía y desenfado. Ya es un clásico su obra Palomita Blanca que retrata el Chile insurrecto,  en sus cánones vitales y culturales, de los años setenta.
Luego de concluir su formación profesional en Argentina, realizó una serie de proyectos de contenido político como Militarismo y tortura (1969), ¿Qué hacer? (1970), dirigida con Saúl Landau y Nina Serrano y La colonia penal (1970).  
El suyo es un cine que se reinventa a sí mismo en cada secuencia, que responde a la necesidad experimental de narrar hasta la saciedad en diversas formas el mismo asunto.
No obstante su lenguaje surrealista, Ruiz no se aparta del compromiso político en cada asunto que trata en la pantalla con prolija mirada de cineasta crítico, revolucionario, fiel a una generación de narradores militantes junto a sus coterráneos Miguel Litin y Helvio Soto.
Ruiz inscribió su nombre en la pléyade internacional de cineastas experimentales, en los años ochenta, con sus filmes El Territorio (19819, Las tres coronas del marinero y La isla del tesoro (1985). Filmes como Las soledades (1992), El tiempo recobrado (1998), Días de campo, Litoral, consagran a Raúl Ruiz como un cineasta en plenitud de facultades creativas. El largometraje final de su trayectoria, Misterios de Lisboa (2010), consiguió el elogio de la crítica especializada mundial.
Obtuvo el Gran Premio por La vocation suspendue, en el Festival de San Remo (1977), el Gran Premio por Las tres coronas del marinero en el Festival de Orleáns (1982), Premio Mejor Cineasta del Año en el Festival de París (1986), Premio a la Mejor Música y Mejor Fotografía por L'oeil qui ment, en el Festival de Sitges en España (1991).
Sus trabajos pendientes consistían en dos obras cinematográficas: La noche de enfrente, largometraje rodado en Chile para estrenar este año, y la segunda As linhas de Torres, que tenía estreno para el 2012.
La muerte sorprende a Ruiz a sus 70 años, convaleciente de un cáncer hepático complicado, luego de un trasplante de hígado, con una fulminante infección pulmonar. Se silencia así una de las voces narrativas más importantes de un cine de estatura mayor, notable torsión de los acontecimientos de su tiempo.

jueves, 11 de agosto de 2011

GRAN POETA, SEÑOR DE LA PALABRA


Por Jorge Dávila Vázquez/ (Rincón de Cultura)


Rafael Díaz Icaza es una figura singular de las letras ecuatorianas. Su elección para el Premio “Eugenio Espejo” de este año, consagra a un autor trascendental, tanto en el plano de la narrativa como en el de la lírica.

Díaz ha escrito cuentos de primera; así, los que conforman los volúmenes “Las fieras” y “Los ángeles errantes”, marcados por un realismo deudor de generaciones anteriores; o los que integran libros posteriores, que van marcando su paso hacia un lirismo intenso e incluso hacia expresiones de marcada fantasía, por ejemplo, “Tierna y violentamente”, “Porlamar” y “Prometeo el joven y otras morisquetas”, con el que obtuvo el premio nacional “Aurelio Espinosa Pólit”, el más prestigioso en el campo de la literatura.

Pero el escritor, no solo en sus cuentos magníficos, sino en sus dos novelas, “Los rostros del miedo” y “Lo prisioneros de la noche”, así como en su única pieza de teatro conocida “Ella en el infierno”, sobre Marilyn Monroe, es, esencialmente, poeta. Su “Prometeo”, por ejemplo es un ejercicio sobre el fuego, como símbolo de la palabra, instrumento esencial de lo lírico.

Por eso, el título de estas líneas, porque reiteradamente, Rafael ha sabido darnos, en sus distintos poemarios –desde “Estatuas en el mar”, hasta “Bestia pura del alba”-, verdaderas joyas, composiciones insuperables. Por ejemplo, el bello poema “Ciudad nocturna”, apasionado canto a Guayaquil, su “doncellita pescadora… a la que nadie alcanza/ en la carrera sin fin hacia sus bodas/ con la desilusión.”

Su lírica no es convencional, no está hecha únicamente para agradar al lector, si no también para provocarlo e incluso zaherirlo. En muchos momentos, su producción corre pareja con la de autores ligeramente menores a él, que practicarán enardecidamente la anti-lírica, en la que lo irónico es esencial, como David Ledesma e Ileana Espinel. Así lo vemos en  este “Tango del recasado”, escrito en una tercera persona lírica con la que él se identifica: “Rafael Díaz Ycaza/ participa a usted su nuevo matrimonio/ con una bellísima y horrible/ temible y triste dama/ que no lo hará feliz./ Hoy día, tras varios años de divorcio/ se volvió a matrimoniar con la Poesía / y a soportar sus celos y caprichos,/ sus olvidos culposos;/ todo su desamor y sus excesos”

Versos incisivos, agridulces, en los que explora la difícil y al mismo tiempo ineludible relación entre el creador y su obra poética, por ello, la conclusión: “Rafael Díaz Ycaza/ participa su nuevo nacimiento.”

El humor es, asimismo, un ingrediente que aparece ya en este “Tango”, y que es agudo y acentuado en otros textos, como en el inolvidable “Edú y la muerte”. Veámoslo: “Edú –dijo la muerte-, ya es la hora.”/  Y él replico, sonriendo: / “Zambita espera un poco./ ¿No ves que es muy temprano?/ Anda, más bien convídame/ a un trago de aguardiente.”

Los dos beben, bailan, y terminan “bajo el toldo y en la colcha”, y luego, el seductor abandona a la muerte para irse “de parranda”.

domingo, 31 de julio de 2011

HABÍA UNA VEZ... una ciudad, una melodía, un acontecimiento




La emisora de radio pública RPQ 102.9 FM del Municipio del Distrito Metropolitano de Quito estrenó el sábado 30 de julio, en horario de las 13h00, el programa HABÍA UNA VEZ, dirigido y conducido por el periodista Leonardo Parrini, junto a la comunicadora Gissel Cueva.

El espacio HABÍA UNA VEZ, con formato de revista cultural, presenta durante 60 minutos temas tratados bajo el enfoque de una amplia investigación periodística sobre acontecimientos y personajes que fueron noticia nacional e internacional en las últimas décadas, que hoy forman parte de la memoria histórica de la ciudad. Los temas tratados en el programa son matizados con éxitos musicales que fueron hits en el momento que sucedieron los acontecimientos.

Con un estilo periodístico dinámico y coloquial los conductores Leonardo Parrini y Gissel Cueva dialogan, comentan y presentan reportajes, entrevistas y notas realizadas por un equipo integrado por el productor Leo Acosta. El programa a través de sus segmentos Quito Histórico, El habitante, Desde la plaza, Ocurrió así, Agenda Cultural, entre otros, ofrece una gran variedad de temas de interés para todo publico.

El espacio HABÍA UNA VEZ se convierte en una alternativa de periodismo positivo e integrador, dirigido a preferentemente a estudiantes y adultos  interesados en evocar aquellos hechos que nos hicieron vibrar y así mantener viva la memoria colectiva de la capital ecuatoriana con una mirada pluralista y democrática, a través de un programa de radio entretenido y necesario.


domingo, 10 de julio de 2011

POBRECITO DEL MATÓN


Por Jaime Guevara

Una lluvia de cristales rotos y balazos me ha disparado desde la pantalla, directo al fondo del corazón. Facundo, el eterno trashumante, el poeta idealista del Jesús generoso a quien sus versos supieron mantener - como corresponde- bien lejos de la mafia del Vaticano; el sátiro que penetraba con el bisturí de su ironía la coraza de los poderosos. Sí, el mismo que entregaba flores a borbotones en las manos de damas inalcanzables o hadas maravillosas entre el perfume de la cocina y la rabia de la Magdalena,había sido asesinado.
La noticia
Abaleado entre fusiles de calibre militar o fuego mafioso ( ¿ estoy redundando? ), Facundo Cabral fue tristemente bautizado en sangre. Ayer, sábado 9 de julio de 2.011, en la Guatemala de la ejemplar Rigoberta Menchú y sus sabios ancestros , pero también en la Guatemala del pastor " cristiano" - y dictador asesino - Efraín Ríos Mont, el herrante bardo cayó ante el odio de los intolerantes. Otro abanderado de la paz mundial era sometido a la injusticia del plomo atroz que no conoce mejor razonamiento que el disparo vil y rastrero. Así  Facundo, el nativo de Tandil - pequeña localidad argentina -, se unía en la sangre con Mahatma  Gandhi, Martin Luther King y Arnulfo Romero.
Invencible
Al tiempo, el Facundo juntaba su dolor  al de trovadores como Joe Hill, Víctor Jara y John Lenon. No era " de aquí ni de allá"
y eso lo agrupaba entre las voces truncas, entre las plumas rotas y entre las guitarras reventadas de tantos de sus colegas.
No había fronteras ni visa que detuvieran la potencia de su arte.
¿Festejo?
Sin duda, este mismo rato, en alguna madriguera de fina alcurnia o barriada miserable habrán botellas destapándose 
por el " éxito de la misión  ". Habrá dólares cambiando de garras enjoyadas a zarpas salpicadas de sangre y pólvora. Habrá comentarios caninos sobre "ese gritón fastidioso que ya mucho jodía ". Inútil ritual. 
"Muerte, ¿ dónde está tu victoria ?"
Ha fracasado la muerte frente al poder avasallador del canto de Facundo. " ¡ Pobrecito mi matón...piensa que el muerto soy yo !" habría que decir, parafraseando uno de sus más conocidos estribillos. ¿ Cuántas ráfagas o cañonazos bastarán para detener el caudal de su garganta, la delicadeza de su ironía, la sonrisa de sus comentarios burlescos?. Nunca hallarán los suficientes para sepultar sus canciones. Y entonadas por algún experto intérprete de escenario costoso, o tarareadas por un muchacho  y sus amigos en la esquina del barrio, las palabras, la música y las verdades de Facundo Cabral permanecerán vivas sin tiempo ni fronteras que las limiten. ¡ Facundo, dicen que estás "muerto" pero te seguimos escuchando ! ¡ Venga un abrazo !.

¡ Salud, canción y Anarquía !.


miércoles, 22 de junio de 2011

IN MEMORIAN, SOUNDTRACK DE MI VIDA

Por Manuel Calisto


“Mis papás eran bien farristas, asi que generalmente los viernes había fiesta en la casa. La niñera trataba de que me duerma, pero en la sala sonaba “…Bartolo, Bartolo, Bartolo, el que no se casa se queda muy solo…”, el disco de Los Tíos Queridos o “El órgano melódico de Eduardo Zurita”. En los viajes a la playa en el auto ponían esos cassettes enormes (cartuchos en realidad), y el 504 azul se llenaba de Charles Aznavour, Silvana di Lorenzo, James Last o las rumbas de Peret. Mi hermano mayor escuchaba Pink Floyd, los Doors, Zepellin, Santana, Mercedes Sosa, es decir, lo normal para un adolescente de los setentas.
Mientras tanto yo, el fenómeno, pedía que me compren discos de música clásica o que por mi cumpleaños me lleven a un concierto en el Sucre. Chopin, Mozart, Bach me transportaban a las épocas en las que me hubiera gustado vivir. Odiaba vivir en esta época y todo lo moderno me parecía horrible (todavía me pasa lo mismo). Strauss me hacía sentir lo que a un adolescente normal le hubiera hecho sentir ACDC. Lo que no encontraba, grababa de la radio, generalmente de la HCJB, que era la única que programaba música instrumental además de la clásica, asi que mi colección empezó con discos y cassettes de esa música, que utilizaba como banda sonora de mis radionovelas o de mis cortos. Más claro, desde pequeño la música ya me contaba historias. Creaba la historia y le ponía música o al revés, escuchaba una pieza y me imaginaba la historia. Escribía guiones y dibujaba storyboards guiado solo por la música que iba a utilizar. Los movimientos de cámara, los fundidos, los acercamientos, todo estaba clarísimo en mi cabeza gracias a lo que la música me dictaba. Los cassettes que utilizaba (y que todavía conservo) estaban prolijamente clasificados. Las etiquetas dicen “música chistosa”, “música de terror”, “música de acercamiento”, “música de ciudad”, obviamente “música feliz” o “música triste” y muchas más.
Como mi hermano es diez años mayor que yo y como yo no era muy amiguero, bastante de mi niñez y adolescencia pasé buscando música incidental para mis historias perfectamente (según yo) musicalizadas. Gracias a discos como Hooked on Classics o The best of the Andrew Sisters mis ideas se ajustaban a la atmósfera que creaba, que en realidad era muy parecida a la de las películas de los cuarentas de las que siempre he sido fanático. Con grabadora en mano (no con micrófono, porque mi grabadora tenía el micrófono incorporado) grababa la música de las películas de Tin Tan, de Libertad Lamarque, de María Felix y muchas de la insuperable argentina Nini Marshal, la mejor comediante que he visto. En todo lo que hacía yo quería recrear la pulcritud sonora y fotográfica de esas películas, con historias de vidas ingenuas, casi sin mancha, y con unos problemas tan trágicos como inocentes.
Con el advenimiento del cd mi trabajo se hizo más fácil. ¡Podía poner la canción que quería sin adelantar ni retroceder! Comenzó a ser más fácil encontrar música y me llené de soundtracks. Para eso, las bandas sonoras de las películas de Almodovar son una maravilla. Encuentras cosas viejas, nuevas, versiones de lo que ya has escuchado y las incidentales, que siempre son dramáticas y seductoras.Esa es, más o menos, la música que ha acompañado mi vida, y para ser sincero, combinó bien con los eclécticos momentos que me ha tocado vivir. Tengo muchos discos favoritos, pero entre los más sonados en mi vida está el soundtrack de A Zed and Two Noughts de Peter Greenaway, el de Run Lola Run, todos los de Almodovar, el de Eat y Kiss de Andy Warhol, el de Underground, el de Mississipi Burning, el de Bleu y el de La Ultima Tentación de Cristo”